En la revisión que se ha hecho de los centros laborales en el estado, el 35 por ciento de los espacios agrícolas han sido sancionados por no cumplir las 42 Normas Oficiales que vigilan, incluyendo el trabajo infantil, puntualizó Édgar Eduardo Larguer Cruz, delegado federal del Trabajo en Chiapas.
Aseguró que están haciendo las inspecciones en los diferentes establecimientos, sobre todo, en aquellos espacios que son agrícolas y donde han encontrado parte de la problemática.
Se han dado a la tarea de continuar con la implementación del distintivo Empresa Agrícola Libre de Trabajo Infantil, donde se logró tener una inercia importante con las compañías a nivel nacional.
El funcionario federal mencionó que a esto se suma el recurso económico que entregan dependencias para que las empresas agrícolas mejoren su infraestructura, lo que facilita la erradicación del trabajo infantil.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (mediante el Módulo de Trabajo Infantil 2017), reporta que la tasa de trabajo infantil en el estado es del 12.8 por ciento, superior a la media nacional que es del 11 por ciento.
Respecto al Observatorio que se creará para combatir el trabajo infantil en la entidad, Larguer Cruz dijo que van a esperar que sean invitados por parte de las autoridades estatales, porque se trata de un mecanismo que permitirá la creación de políticas públicas sobre el tema.
Recordó que, recientemente, en Chiapas se llevó a cabo la presentación de una metodología para detectar qué problemas se presentan a nivel comunitario y, a partir de ahí, se espera la elaboración de estrategias en conjunto con los tres órdenes de gobierno.
Reconoció que en esta administración han encontrado algunos centros de trabajo que tienen laborando a menores de edad; cuando ocurre esta situación, lo que procede es retirar a los niños de las áreas productivas.
Según el delegado federal del Trabajo en Chiapas, el problema del trabajo infantil no solamente se presenta en las fincas cafetaleras, bananeras o agrícolas, se trata de una situación que también registra alta incidencia en las zonas indigenas, aunque en otra modalidad.
Finalmente, aseguró que desde el 2014 a la fecha, las condiciones laborales han cambiado de manera considerable, sobre todo, en lo que respecta a los baños, dormitorios y comedores.












