El 8 de marzo se ha convertido en una de las fechas más importantes en México para reivindicar los derechos de las mujeres. El papel que juegan dentro de la parte social es trascendental y se remonta a todos los ámbitos: económico, político, profesional.
En la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) también destacan personas que, con las actividades que realizan desde sus trincheras, abonan al cuidado del medio ambiente.
Cambiando paradigmas en las comunidades
Sandra Luisa Molina Maza forma parte de los Programas de Subsidio de la Unidad de Conservación para el Desarrollo. En el 2010 comenzó su trabajo en campo, y desde entonces ha incidido en cambiar la forma de pensar sobre el trabajo que realizan las mujeres en las comunidades más alejadas de las ciudades.
Con su formación en educación ambiental ha llevado mensajes a diversos territorios, desde lacandones hasta choles y tseltales. Con estos grupos étnicos rescató acciones tradicionales que antes se hacían en el campo.
Atendió desde infancias de cuatro y hasta 12 años; en varias partes de la selva impulsó los valores ambientales, pero también la integración social. Para ella, como mujer, trabajar en la Conanp ha significado un crecimiento profesional, que por además le ha permitido obtener herramientas para poder desarrollar proyectos.
Tener más derechos —dijo— también implica nuevas responsabilidades dentro del papel que se debe jugar en la sociedad; “para mí, las luchas no solamente son físicas, más bien son intelectuales, de valores y sociales”.
Funciones valiosas
Maricela López Ramírez se encuentra en la Oficialía de Partes. Ella es “la puerta a la conservación”. Su labor es recibir a las personas que requieren de un servicio. Desde hace 17 años comenzó a trabajar como servidora pública y mantiene un equilibrio entre lo laboral y familiar.
Considera que ha existido un cambio positivo en este sector, pues se ha notado una equidad de género, pero reconoce que no se debe dejar de luchar por otros derechos.
Oriunda del municipio de Jiquipilas, describe que su formación profesional le ha permitido hacerse de un patrimonio, pero que hace unos años era complejo hablar del crecimiento de la mujer, debido a que se comentaba que dicho papel estaba limitado al hogar.
Sin embargo, ahora las mujeres tienen una participación preponderante y valiosa en cada espacio en el que se desempeñan. En su hogar le expresan su reconocimiento al colaborar en una dependencia que busca la protección del medio ambiente.
Hace unos años, Adriana Toxtle Cruz caminaba desempleada por la 2.ª Oriente en la ciudad. Al poco tiempo alguien le comentó que en la Conanp requerían de una asistente. Se quedó a trabajar ahí, después de pasar los requerimientos de la dependencia.
Hoy se encuentra en el área de Cobro de Derechos y Pago a Proveedores. Agrega que hay mayor participación de las mujeres en el ámbito profesional, pues hace 19 años comenzó sus labores y ha tenido un ascenso en las tareas que realiza.
Posterior a los dos años, con una preparación profesional, comenzó su inquietud por tener un mayor crecimiento, por lo que después consiguió la oportunidad de llegar a nuevas funciones.
En un mensaje enviado a las mujeres, dijo: “No se rindan, siempre hay que buscar las oportunidades, hay que prepararse primero. También darse el valor, somos mujeres con un valor fuerte, somos multitareas”.
El logro de que las mujeres estén en nuevos espacios no ha sido una tarea fácil, sobre todo porque en muchos sitios quienes lideraban eran varones. Con el tiempo han cambiado esos comentarios y se ha avanzado en la apertura y aceptación de los conocimientos que ahora encabezan las mujeres.
Las tres profesionales coinciden en que el papel de las mujeres ha generado nuevos empoderamientos, incluso se puede observar que en el ámbito comunitario hay niñas y adolescentes que están saliendo a estudiar a zonas urbanas y ya no piensan solo con quedarse en casa a cuidar niños.












