La llegada de las celebraciones de fin de año por Nochebuena y Navidad lamentablemente traen consigo el consumo indebido de entre 30 y 40 especies de flora local que son saqueadas y comercializadas como adornos en los hogares, a pesar que están bajo esquemas de protección o en riesgo de desaparecer, dijo Manuel Jonapá, jefe del Museo Botánico en Tuxtla Gutiérrez.
Entrevistado sobre el tema comentó que, también, la costumbre de hacer los pesebres en algunos lugares trae como resultado que la población utilice musgo, heno, orquídeas o bromelias como adornos de esos espacios, debido a lo fácil que resulta adquirir estas plantas en los mercados.
Sin embargo, alertó que un porcentaje considerable de la ciudadanía desconoce que compra flora que está siendo saqueada de su entorno natural, pues en Chiapas no existe vivero alguno que esté cultivando dichas especies de manera legal.
Responsabilidad penal
Aparte del daño ecológico que se provoca al medio ambiente, remarcó, también se comete un delito debido a que dichas especies tienen un estatus de protección y, aunque la gente desconoce ese tema, no los exime de responsabilidades penales o administrativas.
La población piensa, consideró, que el musgo no tiene importancia en la parte ambiental, sin embargo, se trata de una planta que ayuda a captar el agua en los bosques, evita la erosión del suelo y facilita la vida de otras especies.
No obstante, el saqueo provoca que los lugares se vuelvan más secos y que otras especies ya no puedan germinar, ante la falta de un “colchón” que les transfiera nutrientes para crecer.
El biólogo de profesión reconoció que le sorprendió las imágenes que se hicieron virales sobre los arreglos (plantas en protección) que utilizó el Ayuntamiento de San Cristóbal de Las Casas para adornar parte de los espacios públicos en alusión a la llegada de la Navidad; estas acciones, remarcó, reflejan que algunas instituciones oficiales también desconocen este tema.
“Hubo falta de comunicación y el desconocimiento de nuestros gobiernos. Se les hizo bonito, se les hizo fácil, pero sí están haciendo un daño ecológico. La parte buena es que la gente ya se da cuenta”, remarcó el funcionario estatal.
Poner las plantas en adornos navideños, opinó, no tiene ningún sentido, tomando en cuenta que días después ese material termina en la basura. Finalmente, dijo que es preocupante que estas malas prácticas continúen, tomando en cuenta el tiempo que tardan las especies para llegar a su etapa adulta y que, en algunos casos, abarcan hasta cinco años.












