Al menos unos 60 fueron detenidos la noche de este jueves, cuando un grupo de vándalos encabezaron el saqueo a las tiendas Soriana, Coppel, Bodega Aurrera, Elektra, una casa de empeño y un Extra, que fueron vaciadas por la rapiña, logrado generar una psicosis que paralizó al municipio.
Después de la marcha contra el gasolinazo, que fue organizada por Cosme Benítez Mas, se generaron actos vandálicos cuando un grupos de al menos 40 sujetos rompieron con piedras y barretas, las cortinas de los diferentes comercios para permitir el saqueo de equipos electrodomésticos, ropa, calzado, alhajas y cervezas de los diferentes establecimientos comerciales.
Hombres, mujeres y niños de los diferentes extractos sociales, cargaron con todo lo que pudieron en camionetas, carros compactos, triciclos y a pie, ante la impotencia de la policías que resultaron agredidas por los saqueadores, resultando dos policías lesionados.
Durante los actos vandálicos, elementos de la Policía Ministerial y Estatal Preventiva organizaron un operativo para tratar de detener la rapiña, disparando al aire y utilizando gases lacrimógenos para tratar inútilmente de dispersarlos.
Sin embargo, durante este operativo, la Policía logró la detención de más de 60 personas que fueron sorprendidos cuando salían con algún artículo robado, asegurándoles refrigeradores, estufas, colchones, lavadoras, entre otros aparatos electrónicos que habían sido robado de alguna de las tiendas saqueadas.
Los detenidos fueron llevados a declarar al Ministerio Público y retenidos en los separos de seguridad pública, bajo un fuerte operativo de granaderos, Policía Estatal y Ministerial para posteriormente, comenzar su traslado al Juzgado Penal.
Durante el día de ayer, los comercios permanecieron cerrados, ante el temor de nuevos ataques por grupos vandálicos que hicieron presencia en la tienda Bodega Aurrera para seguir el saqueo, alrededor de las 12 del día, mientras que las familias hacían colas en los demás comercios para tratar de comprar comida u otros artículos de primera necesidad.
Los transportistas suspendieron el servicio de transporte público, manteniendo el servicio con las precauciones necesarias, por la psicosis que prevalece en este municipio que mantiene a la mayoría de las familias, prisioneras en sus hogares.












