Debido a que en las comunidades en donde se encuentran los sitios arqueológicos no existe una identidad entre los pobladores del lugar con los restos arqueológicos, la consecuencia es la destrucción de los mismos, externó la arqueóloga Julia Leticia Moscoso Rincón, investigadora del proyecto Bonampak del Centro Chiapas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
“Es necesario concientizar tanto a los pobladores como a las autoridades ejidales y municipales, de tal manera que se conviertan en verdaderos protectores de estos sitios”, declaró.
Sostuvo que este problema tiene como consecuencia el saqueo, además existe un desconocimiento de la ley y poca importancia de la conservación y protección del patrimonio arqueológico.
Externó que el saqueo se trata de un negocio redituable y vasto, debido a que en el territorio de nuestro país hay una ocupación de larga duración desde tiempos prehistóricos.
“Los restos arqueológicos los encontramos por doquier, la mayoría de las poblaciones que se encuentran cercanas a ellos generalmente no pertenecen históricamente a estas antiguas sociedades, por lo que generalmente no se identifican con ellas”, indicó.
Los pobladores, dijo, “se dejan engañar por personas ajenas a la comunidad, en algunos casos extranjeros, y se dedican a buscar piezas arqueológicas; el saqueo es visto como una actividad económica consuetudinaria y que se ha realizado a lo largo del tiempo por familias completas, quienes ven esta actividad como un modo de vida”.
Además, sostuvo que el desconocimiento de la legislación de Protección al Patrimonio Arqueológico y la falta de interés de protección para la conservación por parte de las autoridades municipales, ha provocado la destrucción de restos arqueológicos en la construcción de obras municipales, sin que se le dé aviso respectivo al propio INAH.
Detalló que son varias legislaciones que protegen al patrimonio arqueológico: en la Constitución de los Estados Unidos Mexicanos está la Ley Federal de Monumentos y Zonas Arqueológicas, Artísticos e Históricos.
Mientras que en Chiapas existe una ley local que establece la protección a los monumentos arqueológicos, la cual se denomina Ley de Protección de Monumentos y Sitios del Estado de Chiapas, emitida en 1972 por el gobernador Manuel Velasco Suárez.












