Pese a que San Cristóbal es conocida como la joya de la corona del turismo, durante la Semana Santa varios hoteles registraron tan solo un 40 % de ocupación, así lo informó Victoria C. Hidalgo Pérez, presidenta de Posadas y Hoteles de clase económica, quien dijo que esta baja afluencia se debe, entre otras cosas, a la contaminación del agua en la ciudad y la mala imagen que provoca.
Ante esta crisis del turismo, su asociación junto a varias otras, como la Asociación Chiapaneca de Agencias de Viajes, han hecho varias gestiones como la solicitud que le hicieron a la Fiscalía General del Estado (FGE) para implementar operativos de alcoholímetro en la entrada y salida de la carretera San Cristóbal-Tuxtla Gutiérrez.
Solicitud
Del mismo modo, han logrado una reunión con el subsecretario de promoción turística del estado, Javier Domínguez Andrade, a quien le expresaron esas mismas solicitudes, aunque también le señalaron la escasez de agua que se vive en la ciudad a causa de empresas como Coca Cola, que extrae diariamente más de un millón de litros de agua.
La preocupación sobre el turismo aumenta ante la posibilidad de que San Cristóbal deje de ser considerado Pueblo Mágico. Victoria C. Hidalgo indicó que en una reunión con el director general de Gestión Social de Destinos, Marte Luis Molina Orozco, este informó que San Cristóbal salió mal calificado por, entre otras razones, la contaminación.
Hay que recordar que desde el año pasado los Pueblos Mágicos son calificados como triple A, doble A y una A, donde los primeros son aquellos destinos con una infraestructura hotelera robusta. Marte Luis Molina dijo que ya se habló con la presidenta municipal Fabiola Ricci y espera que se trabaje en el tema.
Lo mismo esperan las asociaciones; sin embargo, señalan que la desatención municipal es lo constante en San Cristóbal de Las Casas. Por lo mismo se han hecho iniciativas ciudadanas sobre todo en el marco de los 500 años de la ciudad, como lo es el comité impulsado por el cronista Luis Urbina y al que fueron invitadas las asociaciones.
Otros retos que enfrenta el sector hotelero es el aumento al salario mínimo y la disminución a la jornada laboral, derechos a los que no se oponen, no obstante, esta medida, señalan, también debe ir de la mano de una política de crecimiento turístico.












