Problemas que atentan contra la vida, seguridad, vulneración a la dignidad humana y poca asistencia humanitaria, son los principales problemas que se acrecientan por la crisis migratoria, esto de acuerdo al “Informe del diagnóstico sobre las dinámicas migratorias en la Frontera Sur de México”, del Servicio Jesuita a Migrantes de México (SJM).
Destacaron que las vejaciones en las diversas rutas migratorias es la situación más común que sufren las personas en contexto de movilidad, principalmente cometidas por personas locales, el crimen organizado y grupos delincuenciales, incluso, “en ocasiones están coordinados con la policía o conductores de buses del transporte”.
Sobre los policías, el equipo de investigación de la frontera sur determinó un apartado donde explicaron que son los principales responsables de “violaciones de derechos humanos, extorsión, intimidación y detenciones ilegales de las personas en situación de migración”.
Detenciones
Sobre las detenciones y deportaciones, explicaron que la mayoría las realiza el Instituto Nacional de Migración, tratándose de una “práctica que se intensifica cada vez más” y que vulnera la situación de las personas.
En cifras, explicaron que el 49.33 % de las deportaciones ocurrieron en la región sur del México, siendo Chiapas donde más eventos se presentan, con el 57 % de la región; Tapachula, Palenque, Suchiate, Chiapa de Corzo y Tuxtla Gutiérrez, los municipios donde más ocurren estas detenciones.
Discriminación
A esto se le agrega el rechazo, discriminación y abuso de los habitantes locales. De acuerdo al centro de derechos humanos, en su tránsito las personas son estigmatizadas y discriminadas según su país de procedencia.
“La población hondureña es la que más sufre rechazo y discriminación, mientras que la población guatemalteca y salvadoreña son las que tienen mejor aceptación. La población haitiana también es discriminada por su color de piel, idioma y cultura”.












