Se adapta ingeniero a la crisis sanitaria

Actualmente el costo de las clases que imparte todavía es bajo, pensando en apoyar. William Chacón / CP
Actualmente el costo de las clases que imparte todavía es bajo, pensando en apoyar. William Chacón / CP

Hoy día los maestros enfrentan muchos retos en el proceso enseñanza-aprendizaje y en el sistema educativo en general, sobre todo con la llegada de la pandemia. Lo principal es tener paciencia, ya que trabajar a distancia es complicado, en cualquier nivel educativo.

“Como docentes tenemos la obligación de mantenernos en constante capacitación, acorde a los contextos sociales que nos toca vivir y enfrentar, no dejar todo a las escuelas tradicionales como en años anteriores”, dice Omar Antonio de la Cruz Courtois, ingeniero civil y físico matemático de profesión.

Omar se ha ejercido como ingeniero civil, ha trabajado en campo, en construcción en escuelas, casas, hospitales; y oficina, en áreas de presupuestos, estimaciones, en obra pública y privada.

A la par comenzó a dar clases en la Facultad de Ciencias de Física y Matemáticas y en la Facultad de Ingeniería de la Universidad Autónoma de Chiapas (Unach), a lo que se dedica exclusivamente hoy día.

En enero del 2013 decidió emprender un Centro de Regularización Académica para brindar asesorías a estudiantes, a partir de que sus educandos y amigos con hijos en edad escolar se acercaban para consultarlo por un problema en matemáticas, física y otras materias afines.

Esto se daba incluso desde que cursó la carrera, ya que sus propios compañeros se le acercaban para resolver dudas por diversos temas. Siempre le ha gustado la docencia y apoyar a otros.

Fue así que decidió emprender el centro con otros docentes, brindando asesorías a bajo costo, y poco a poco se fue consolidando. Hoy día lo dirige junto a otra maestra.

Al inicio comenzaron a trabajar únicamente con matemáticas a nivel preparatoria, sólo impartían clases particulares, es decir, los estudiantes acudían por un tema en específico y lo desarrollaban, o bien, para estudiar para un examen.

Posteriormente se fueron incorporando niños de preescolar y primaria con problemas de lectoescritura, por lo que se convirtió en la segunda área de trabajo, español.

Al paso de los años fueron incorporando física, química, inglés, y actualmente atienden todas las materias básicas, en todos los niveles, desde preescolar, primaria, secundaria, preparatoria y universidad, e incluso de maestría por algunos temas muy particulares.

Un cambio radical

Con llegada de la pandemia todo cambió en el Centro de Regularización, ya que a partir de mayo de 2020 tuvieron que cerrar las clases y asesorías presenciales, continuando únicamente en línea; esto los llevó a disminuir los costos de las clases a menos de la mitad, de 120 a 50 pesos.

Las actividades presenciales las reanudaron hasta agosto pero con ciertas restricciones, como atender máximo a dos estudiantes, de forma personalizada, con todas las medidas sanitarias.

Decidió bajar los costos de las asesorías considerando el contexto, ya que las clases en línea son diferentes, y también, por apoyar a los padres y madres de familia, ya que es bien sabido la crisis económica que generó la pandemia.

Pensaban hacerlo como una promoción hasta reanudar las actividades presenciales, sin embargo decidieron mantenerlo todo el 2020 y parte de este año, a pesar de que eso representaba menos ingresos. La idea era apoyar.

Actualmente el costo es de 70 pesos, conscientes de que la pandemia no ha terminado, aún es un precio accesible. La cantidad de alumnos sigue baja con relación a los que atendían en el 2020.