Por tercer día consecutivo, este miércoles se dio una nueva manifestación de inconformidad en las oficinas de Regulación Migratoria del INM y ante la Comar, donde cientos de haitianos y de otras nacionalidades exigieron atención en sus solicitudes de condición de refugiado o visas humanitarias. Señalan que sin éstas no pueden trabajar, a lo que se ha sumado la intención de abandonar Tapachula a bordo de camiones de pasaje con destino hacia el norte del país; están adquiriendo boletos tras la salida, el pasado martes por la tarde, de cinco camiones con unos 200 migrantes en los “Tijuaneros”.
En relación a la tercera protesta de migrantes que en su recorrido gritaron ciertas consigas: “Somos migrantes, no somos delincuentes”, entre otras, en respuesta a las manifestaciones que se han dado por parte de la población de Tapachula que ha mostrado algún tipo de rechazo a la migración desordenada y por las irregularidades que existen, como la falta de atención de parte de organismos como la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar) y el Instituto Nacional de Migración (INM), además de los servicios básicos que requieren, como atención médica, trabajo, alimentación y otras necesidades.
En la protesta realizada en el INM, al sur de la ciudad, el problema se ha agudizado, por lo que personal antimotines de la Guardia Nacional (GN) resguarda las instalaciones ante la desesperación, el fastidio y los reclamos cada vez más insistentes de los migrantes que sólo exigen que las citas que se están otorgando sean más rápidas. Señalan que existe, por lo menos, un rezago en Tapachula de 35 mil solicitudes que no han sido atendidas, lo que implica que quizás la fecha de atención pudiera ser en diciembre o a inicios del próximo año.
Indicaron que de no tener respuesta a esta petición continuarán con estas acciones todos los días, para atraer los reflectores y que el Gobierno Federal dé la atención que ellos requieren, debido a que se ha convertido Tapachula en una gran cárcel donde no se les permite salir, esto a pesar de que sus documentos señalan que pueden moverse por toda la entidad, sin embargo, en los retenes son bajados y regresados a Tapachula.
Por otra parte, el pasado martes unos 200 migrantes con documentos de refugiados compraron su boleto con dirección a la frontera norte de México. La condición que impuso la empresa “Diamantes”, que los trasladaría en autobuses con placas de turismo, es que sólo expediría el boleto a quien portara el documento, además señaló que no se hacía responsable de devolución alguna si los migrantes eran bajados en los retenes.
De acuerdo a la información, los cinco autobuses con los 200 migrantes continúan con su recorrido, lo que motivó a que este miércoles cientos de migrantes acudieran a las oficinas de la empresa para salir de Tapachula, ya que afirman que su intención nunca ha sido quedarse a vivir en esta región, sino migrar hacia los Estados Unidos.
Los migrantes aseguran que han gastado mucho dinero en su “sueño”, debido a que las condiciones que imponen las autoridades mexicanas son cada vez más represivas y con menos calidad en la atención, además de señalar vejaciones a sus derechos establecidos en la protección que brindan las normas internacionales y leyes mexicanas.











