Se atenderá problema de alumbrado público en el centro de la ciudad

Se atenderá problema de alumbrado público en el centro de la ciudad

El secretario de Servicios Públicos Municipales, Ahmed Jamil Gómez Choel, negó que el Ayuntamiento utilice una especie de “tandeo” del servicio de alumbrado público en sitios donde la delincuencia ha crecido y mantiene en asedio a transeúntes, automovilistas y demás.

El funcionario municipal explicó que ese esquema de “tandeos” requiere de otros componentes del “circuitaje” eléctrico del sistema de alumbrado público: “queremos prender las luminarias, no apagarlas”, precisó.

De acuerdo con el funcionario, el nuevo sistema de luminarias LED es más “sensible” a movimientos bruscos del poste, del voltaje del tendido eléctrico, y muchas veces, los trabajadores de televisión por cable hacen labores que terminan afectando una hilera de lámparas que no se arreglan de forma inmediata.

“Son muchos factores los que hacen que el alumbrado público quede inservible, pero no podemos estar apagando y prendiendo, un parque por ejemplo; son los circuitos que muchas veces se descomponen y pasan días o semanas, sin que podamos arreglarlas”, admitió.

En varios puntos de la ciudad, las luminarias públicas malfuncionan; se hicieron reposiciones que luego no prendieron; esa situación le ha servido a la delincuencia para atacar en la oscuridad a los transeúntes, otro delito soterrado del que la autoridad municipal no puede precisar en cifras.

Tuxtla Gutiérrez tiene un universo aproximado de 35 mil luminarias puestas entre sus colonias y la cabecera. De acuerdo con el director de Alumbrado Público, César Arturo Nájera Gutiérrez, un poco más de un cuarto de todas ellas (unas 8 mil 500 lámparas) están fundidas.

Para ello, explicó, es importante considerar que son instrumentos de alumbrado público que tienen sus componentes al aire libre, están expuestos a cualquier descarga o variación del voltaje, además de los “cableros” que siempre descomponen algo cuando suben a los postes y las lluvias que siempre dejan desperfectos en ese sector.

-¿Pareciera que “tandean” el servicio de luz, que lo prenden tres días y lo apagan dos semanas?-, se le cuestionó.

“En términos de circuitaje, no es posible. La tecnología LED no permite ese uso intermitente; todo el alumbrado público del centro (5 cuadras a la redonda) no está automatizado, es decir, no podemos controlar su intensidad, ponerla tenue o a mitad de su capacidad, además hay comercios que demandan alumbrado”, explicó.

Las lámparas LED se comenzaron a instalar en el alumbrado público municipal de Tuxtla desde hace año y medio; hasta el momento, se han puesto unas 9 mil luminarias de este tipo.

“Otro problema –dijo Nájera— son los robos cada vez más constantes del cableado de cobre, que cuando lo bajamos al subterráneo, se los pusimos más fácil a los delincuentes”, admitió.

“Abren un registro, amarran un extremo a una camioneta y le dan un jalón para llevarse el cable de cobre que es el material por el que mejor se paga en los deshuesaderos”, añadió.