Funcionarios de la Subsecretaría de Asuntos Religiosos de la Secretaría de Gobernación, intervendrán para que se solucione el problema de indígenas evangélicos desplazados que están en plantón o que han sido expulsados de sus comunidades en San Cristóbal.
El pastor Esdras Alonso González, informó que se solicitó a la dependencia la instalación de una mesa de atención a los casos de intolerancia religiosa en Chiapas.
En entrevista, añadió que lo anterior se estableció durante una reunión efectuada el pasado primero de este mes en las oficinas de la dependencia, con sede en la Ciudad de México, a la que asistieron él y representantes de los desplazados.
“La reunión se llevó a cabo a las 14 horas y la Subsecretaría de Asuntos Religiosos dio atención a las peticiones del grupo que viajó, representado por él, por Agustín Eras Muñoz, de la comunidad de Los Llanos y Antonio Luis Pérez Méndez, de La Florecilla, entre otros”, agregó.
“Nos atendieron y presentamos los casos de Los Llanos y su contexto, lo que se ha hecho, el convenio que se firmó con las autoridades estatales en diciembre pasado para la entrega de dinero para la compra de terrenos”, dijo.
Añadió que “les dimos todos los antecedentes y ellos se comprometieron a darle seguimiento desde la Subsecretaría de Asuntos Religiosos para que el convenio se cumpla”.
Alonso González manifestó que “el hecho de que ellos vayan a intervenir nos da más tranquilidad”, al tiempo de señalar que en el caso de La Florecilla “se solicitó el retorno de Andrés y de su familia que en total son 11 personas, desplazados desde enero pasado, para que los reciban en la comunidad”.
Agregó que algunos de los protestantes de La Florecilla ya están en la comunidad “pero la autoridad no quiere firmar nada y está inconcluso el proceso; por eso queremos que intervenga el gobierno para que se resuelva el asunto de esa comunidad y de Los Llanos”.
“Las nuevas autoridades dijeron que no van a estar ajenas a ese asunto sino que van a retomarlo y gestionarán que en breve se pueda resolver, y como gesto de voluntad los compañeros se movieron”.
Sobre este tema, el obispo Felipe Arizmendi Esquivel felicitó a las autoridades municipales por el logro de que los desplazados se movieran de la Plaza Catedral, pues “ya era insoportable y de vergüenza. Estaban ofendiendo el símbolo de la cruz que es tan importante y el lugar donde están ahora está más humanamente aceptable y en mejores condiciones”.











