En lo que va del año se han detectado 728 unidades piratas en el estado, vehículos que tienen una ruta principal en zonas carreteras, la mayoría de ellas tienen terminales en Tuxtla Gutiérrez; sin embargo, estas no han sido sancionadas y continúan operando sin la documentación correspondiente.
Mediante documento obtenido de la Secretaría de Transporte del estado, se informa que tan solo ocho organizaciones acaparan 378 unidades del universo pirata, equivalentes a poco más del 50%.
Se tratan de la Confederación de Trabajadores de México (CTM-TUFE) con 69 unidades; Alianza Mexicana de Organización de Transportistas A.C. (Amotac) con 60; Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas (UNTA) con 43 vehículos; CNC con 24 unidades.
Mientras que Antorcha Campesina cuenta con 18; Amotac-Solidaridad 30, CNC-Amotac-OCD 110 vehículos y el Movimiento Campesino Regional Independiente (Mocri) 24.
Estas unidades normalmente no se encuentran aseguradas, situación que es riesgosa tanto para el usuario como para el operador; tampoco pagan refrendo, aquel impuesto destinado al Estado y que permite brindar un mejor servicio de transporte público a la ciudadanía.
Estas unidades apócrifas se hallan en cuatro modalidades: Taxi, colectivo, moto taxi y taxi turístico; éste último se trata de vehículos que circulan grandes distancias, como Tuxtla-Tapachula y Tuxtla-Villahermosa, Tabasco.
Las principales rutas son Berriozábal-Tuxtla; El Jobo-Tuxtla; Copoya-Tuxtla; Villaflores-Tuxtla; Ocozocoautla-Tuxtla; Nuevo Bochil-Tuxtla; Tuxtla-Tonalá, todas en su modalidad de taxis y colectivos.
A pesar de que la pasada administración de dicha secretaría (Fabian Estrada de Coss), aseguró no brindar nuevas concesiones y permisos, así como combatir el pirataje, esta problemática incrementó.











