La Caravana del Viacrucis del Migrante que agrupa aproximadamente tres mil personas, arribó a Huixtla el martes en su tercer día de caminata por la carretera Costera.
Emprendieron una serie de protestas, en las que seis extranjeros y el dirigente se suturaron la boca porque consideran que hace falta diálogo con las autoridades, a quienes buscan entregar un pliego petitorio en el que piden —entre otros puntos documentos— paso libre por el territorio mexicano y camiones que los trasladen a la CDMX y al norte del país.
En tres días la caravana ha avanzado 41 kilómetros desde el punto de partida, Tapachula; llegaron a Huixtla y se instalaron en el domo de La Curva, donde esperaban —al igual que el lunes en Huehuetán— dialogar con las autoridades gubernamentales para presentar un pliego petitorio que les otorgue facilidades para llegar a la Ciudad de México o a otros estados, principalmente la frontera con México y Estados Unidos, además de obtener la visa humanitaria para no ser detenidos en el trayecto.
Por la mañana el activista Irineo Mujica Arzate, director de la organización Pueblos Sin Frontera, advirtió que si no había respuesta del Gobierno Federal algunos de los migrantes suturarían sus labios como protesta.
Finalmente, este martes un colombiano, un brasileño, un cubano, una venezolana, un hondureño y un salvadoreño se cosieron los labios.
El INM no ha fijado una postura en torno a esto o a las huelgas de hambre, pero el año pasado en similares circunstancias cuando realizaron este tipo de protestas, mediante un comunicado la institución señaló que los migrantes eran rehenes de manipulación.
Añadieron que no era necesario recurrir a dañar la integridad física y psicológica porque hay atención en los trámites.
El dirigente de la caravana mantiene una postura señalando que el Gobierno Federal no asume su responsabilidad de que hay opacidad y pretende esconder lo que ocurre en Tapachula, principalmente en la frontera México-Guatemala.
Este miércoles algunos migrantes se coserán la boca con hilo y aguja, por lo que se irán sumando cada día más.
Ayer pernoctaron en Huixtla en el domo de La Curva, en la cabecera municipal, pero van a insistir en que haya entre los migrantes y el Gobierno Federal más comunicación.












