Se cumple un año de la volcadura del tráiler

Se cumple un año de la volcadura del tráiler

“Quiero justicia por la muerte de mi esposo, pero no tenemos recursos para buscarla”, dice Yesenia Flores. Su esposo, Leonel Gómez Zepeda, fue una de las 58 víctimas mortales en la volcadura del tráiler del tramo carretero Chiapa de Corzo-Tuxtla Gutiérrez, el 9 de diciembre de 2021.

Caso

Leonel Gómez Zepeda, de 37 años, fue un futbolista de Primera División del Deportivo Malacateco en Guatemala. Debido a su edad, el balompié dejó de ser redituable y la crisis económica de su país lo llevó a intentar migrar, por primera vez, a Estados Unidos.

Yesenia tuvo que viajar varias veces a México, con recursos propios, para localizar el cuerpo de su esposo. Cuando lo encontró, también trasladó a sus hijas desde Malacatán, Guatemala, a Chiapas para las pruebas de ADN que solicitó a la Fiscalía General de la República (FGR).

El 19 de diciembre, sin avisar, los gobiernos de ambos países trasladaron tres féretros de los muertos en la volcadura, uno de ellos con los restos de Leonel, “solo vinieron a dejar la caja y no supimos nada de ningún gobierno”.

Recuerda que el féretro en el que entregaron a sus esposo estaba sellado y le pidieron que lo sepultara de manera inmediata, “ya no pudimos verlo; y escuchar al gobierno de México decir que no hay detenidos, duele en el alma”.

Apoyo

Tanto la FGR como el Instituto Nacional de Migración (INM) mantienen en hermetismo el caso. Incluso, el tema de los apoyos que se comprometió a dar el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador.

Los únicos reportes sobre el caso fueron publicados en la página oficial y se enfocaron en la repatriación de cuerpos: entre diciembre de 2021 y enero de 2022 trasladaron 42 de Guatemala; 12 de República Dominicana; una de El Salvador y una más de Ecuador. Por último, los restos de un adulto y un menor de edad guatemaltecos, con lo que sumaron 58 cuerpos entregados.

En ese accidente también resultaron 114 heridos que fueron atendidos en los principales hospitales de la capital chiapaneca.

Para la organización nacional Brigada Callejera, la trata de personas no se podría sin la complicidad de la policía, Migración y el Ejército mexicano, sobre todo en las zonas de los Altos, Norte y Selva de Chiapas controladas por narcotraficantes que también se dedican a este delito.