El próximo 26 de mayo se cumplirán cuatro años en el que 54 familias del ejido Puebla, Chenalhó, fueron desplazadas de sus hogares desde el 2016, por lo que mantienen la esperanza de que las autoridades gubernamentales atiendan la petición de retornar y se garanticen las condiciones para hacerlo.
Tras recordar una de sus manifestaciones más representativas denominada “Caravana de Pies Descalzos”, Miguel López, representante de este grupo afectado por el fenómeno de los desplazamientos, señaló que no existe aún una respuesta clara.
Ante ello, solicitó la intervención del Gobierno del Estado para no seguir sufriendo las peripecias que han tenido que pasar las familias en donde los niños y niñas son los más vulnerables.
Las 249 personas mantienen un campamento provisional en San Cristóbal de Las Casas, donde están refugiados pero no cuentan con las condiciones óptimas para vivir al no tener agua potable, drenaje y la escasez de alimentos y medicamentos, por lo que decidieron desarrollar esta actividad hasta que sean escuchados
Dentro de este contexto, agradeció las muestras de apoyo por parte de algunos normalistas, quienes les han brindado alimentación pero las necesidades son diarias, por lo que no están peleados con quien quiera ayudar, sobre todo con comida.
Los desplazados se mantienen en la explanada del Parque Central de Tuxtla Gutiérrez con casas de campaña que en su momento les donó la Cruz Roja Mexicana, a la espera, con la esperanza de que los retornen a sus comunidades de origen.
Cabe destacar que dentro de este proceso han sido acompañados por Diego Cadenas, director del Centro de Derechos Humanos K’untik.
Senado
Dentro de este panorama, el secretario de la Comisión de Derechos Humanos en el Senado de la República, Emilio Álvarez Icaza, lamentó que el Estado mexicano no reconozca la dimensión del problema de desplazamientos: “México vive un fenómeno de desplazamiento interno forzado, producto de condiciones de violencia, conflictos de despojo, impacto ambiental, diferencias religiosas, entre otros aspectos”.
Asimismo, expuso que Chiapas ha sido un estado que desde hace años tiene miles de desplazados y no se han tomado las medidas y acciones de política pública para su atención. En el país existen reportes que hablan de más de 300 mil desplazados producto de la violencia interna.
Por lo que llamó a las autoridades gubernamentales para proteger a estos grupos pero sobre todo atender los factores de origen que generan esta problemática en varias regiones de la entidad chiapaneca.












