Se debe fortalecer la cafeticultura

Chiapas es de los principales productores del café en el país y buscan mejorar la producción. Cortesía
Chiapas es de los principales productores del café en el país y buscan mejorar la producción. Cortesía

Hacia el 2030 se prevé que la demanda global de café sume 200 millones de sacos, 20 por ciento más que los 167.6 millones actuales, de acuerdo al coordinador general de Agricultura de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), Santiago Argüello Campos.

México, con una producción anual de cuatro millones de sacos y número 10 como productor de café en el ranking mundial, enfrenta el desafío de ser parte de las naciones que atiendan la demanda particular de cafés finos.

Es necesario orientar la comercialización local, nacional y de exportación hacia condiciones sustentables, justas y competitivas, para incidir sobre el ingreso y bienestar de las 500 mil familias productoras que están presentes en cuatro mil 500 comunidades de 14 estados de la República, con predominio en Chiapas, Veracruz, Puebla y Oaxaca.

Resaltó que la problemática del café de México es la baja productividad, falta de inversión en activos para la productividad, con planta resiliente principalmente de viveros, lotes semilleros e infraestructura; alta volatilidad de precios internacionales de referencia, el cambio climático y poca innovación y cooperación internacional para problemas regionales y globales.

Un avance sería mejorar las fórmulas de intercambio del café a favor de las familias, cuya producción es de pequeña escala, ya que muchas de ellas de los pueblos indígenas, son clave para las economías regionales y también para cuidar nuestro ambiente.

El café cultivado bajo sombra ofrece valiosos servicios ecosistémicos, como la captación y retención de agua de lluvia y la captura de carbono. Es prioritario buscar esquemas que propicien estabilidad en el mercado cafetalero, el cual es altamente volátil y lleno de incertidumbre.

De acuerdo a la Organización Internacional de Café (OIC), los efectos de la pandemia sanitaria en el mercado mundial del café, el cual implica una oferta de más de 165 millones de sacos de 60 kilos anuales, fueron bastante evidentes.

Desde diciembre de 2019 se observó la interrupción de la tendencia de aumento de la demanda global y bajaron las ventas de los mercados de especialidad, ya que las cafeterías estuvieron cerradas o con restricciones por los confinamientos. Aunque de forma compensatoria se elevaron las compras de café por internet.

Después de la pandemia habrá otros efectos negativos que se notarán todavía más, debido a que se redujo la disponibilidad de mano de obra, se cerraron negocios y hubo pérdida significativa de ingresos en la cadena, lo que afectó la inversión y el mantenimiento de las fincas.