Se descarta volcán en Tenejapa

Severos daños sufrieron varias casas por el deslizamiento de la ladera. Moisés Lorenzo / CP
Severos daños sufrieron varias casas por el deslizamiento de la ladera. Moisés Lorenzo / CP

El agrietamiento en los domicilios y calles en la comunidad de Matzam, en Tenejapa, son consecuencia de “procesos de remoción de masas”, es decir, un deslizamiento de laderas por la inestabilidad del subsuelo.

Así lo manifestaron elementos de Protección Civil del estado de Chiapas, así como personal del Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred), quienes arribaron a Matzam para indagar sobre las posibles causas de esta siniestra anomalía.

Por lo consiguiente, después de analizar el lugar y las afectaciones, llegaron a la conclusión de que el agrietamiento en los domicilios y en las calles, no es consecuencia de un nuevo volcán emergente.

Asimismo, la coordinadora del Centro de Monitoreo Vulcanológico y Sismológico, Silvia Ramos Hernández, mencionó que, a partir de su experiencia, las imágenes difundidas en redes sociales sobre lo acontecido fueron determinantes para identificar en primera instancia que no se trataba, en lo absoluto, de un fenómeno volcánico.

“Es un proceso que desa-fortunadamente ocurre en muchas partes del estado, ante estas últimas semanas de muchísimo humedecimiento, de muchas lluvias y ante un aumento de áreas deforestadas”, puntualizó Silvia Ramos.

Cabe señalar que se especuló el surgimiento de un volcán cuando el suelo se abrió en medio de los embates climáticos que atraviesa Chiapas, traducidos en la depresión tropical “Eta” y el frente frío número 11, un nuevo acontecimiento natural que atemorizó a la sociedad de Matzam.

El reciente lunes 9 de noviembre, el temor se propagó en Matzam cuando, de forma repentina, el suelo comenzó a agrietarse, generando daños considerablemente preocupantes en la infraestructura de la comunidad. Los pobladores tuvieron que evacuar de forma preventiva las viviendas que competen al territorio.

“El cerro está tronando”, afirmaron los ciudadanos, aludiendo a los sonidos que emitieron las casas y calles mientras se agrietaban de manera alarmante. La expectación concluyó en especulaciones diversas entre los residentes locales, quienes no tardaron en decir que un volcán estaba naciendo en los márgenes de la comunidad.