“Si Dios quiere que nos pase algo, pues que nos pase, ni modos”, soltó una de las habitantes que vive en una casa asimétrica debido al movimiento del suelo, ya que se sitúan en una zona de deslizamiento según el Atlas de Riesgo.
Sin embargo, los habitantes no pueden abandonar su hogar porque no tienen adonde ir. Se trata de la colonia 7 de Abril.
Ubicada justo debajo y frente al Cristo de Copoya, esta colonia fue producto de una invasión hace 20 años, fundada precisamente el 7 de abril, fecha desde la cual comenzaron arribar nuevos pobladores y que poco a poco construyeron casas de material resistente.
Sin embargo, a partir del 2007 los pobladores comenzaron a darse cuenta que sus casas presentaban cuarteaduras, tronidos en las estructuras y que en una zona de la colonia emanaba constantemente un diminuto arroyo.
Posteriormente la tierra comenzó a deslizarse y algunos montículos naturales de tierra desaparecieron. Con ello las casas comenzaron a desfigurarse.
Esta situación la padecieron los habitantes de la zona oriente de esta colonia, principalmente los asentados en la avenida Vistahermosa.
En el 2010, siendo la administración estatal de Juan Sabines Guerrero, los habitantes procedieron a denunciar esta situación por lo que Protección Civil Estatal de ese entonces los anotó en una lista para ser reubicados en otra zona, ya que se detectó que esta subcuenca presentan rocas y suelo poco consolidados.
La reubicación jamás llegó; la administración de ese entonces finalizó. Habitantes señalaron que algunos de sus vecinos recibieron de la pasada administración estatal recursos económicos para abandonar el lugar, pero muchos no lo hicieron, aunque esto parece más un conflicto entre colonos.
Fue hasta el 2 de septiembre del 2016, con la misma precipitación que afectó al barrio San Francisco, que algunas casas cambiaron totalmente su simetría: paredes internas colapsaron, el suelo se levantó y algunas de ellas quedaron inhabitables.
Tal es el caso de la casa ubicada en la avenida Vistahermosa, manzana 14, lote 3, donde sus propietarios y habitantes no la pueden abandonar porque no tiene adonde irse, a pesar de que más de la mitad del inmueble esta inhabitable.
La familia de cuatro integrantes, que llegó hace 16 años, únicamente puede ocupar un cuarto, el baño y parte de la sala que funciona a la vez de cocina.
Incluso el año pasado la Presidencia Municipal junto la Federación construyeron un “Cuarto Rosa” en esta misma propiedad.
En menos de un año han intentado reconstruir dos veces una pared perimetral de este hogar, pero el deslizamiento la vuelve a tirar. Tres paredes de su hogar se han derrumbado, en el medio de la casa circula un diminuto afluente.
El 21 de julio del 2017 Protección Civil de Tuxtla Gutiérrez les emitió el oficio SPCM/0847/17, donde les afirmó que su hogar está en un sitio riesgoso por remoción en masa, por lo que se encuentra en una zona de peligro muy alto.
En el mismo documento les piden abandonar la casa en un tiempo máximo de 72 horas después de haber recibido el oficio, en caso de omisión a dicho documento será responsabilidad de quien la incumpla, sin embargo, la familia refirió que no tienen donde más vivir, una problemática que nadie les ha solucionado.
Otras casas que se encontraban pegadas unas con otras han comenzado a despegase, dejando entre sí espacios que demuestran el deslizamiento del suelo.
En la calle Félix, la principal de 7 de Abril, hay enormes piedras, de aproximadamente cuatro metros de diámetro, las cualescada año parecen moverse de su sitio original, o por lo menos hace 20 años no se encontraban en la misma posición.












