Se hunde la 'alternativa'

En un lujoso hotel del Paseo de la Reforma, la ex candidata presidencial Patricia Mercado y Alberto Begné se disputarán el próximo domingo la dirigencia nacional del Partido Alternativa Socialdemócrata, en lo que podría ser el fin de un periodo de ríspido enfrentamiento entre los dos.

Aunque apenas fue fundado hace tres anos, por una alianza entre asociaciones políticas, y está formado por ex militantes de varias corrientes, el PAS adolece visiblemente de algunos de los vicios de los partidos mayores.

Los problemas intestinos ocasionaron cierres del financiamiento público, juicios ante el Tribunal Electoral y demandas judiciales. Hubo un desfalco de 16 millones de pesos y una multa por una cantidad casi igual.

Hace dos domingos, un grupo se apoderó violentamente de la asamblea del Distrito Federal, donde fueron elegidos los delegados de la asamblea clave del próximo día 30. Mercado declaró haber sido expulsada de la reunión por gente de Begné.

Finalmente, el Partido Socialdemócrata contrajo un crédito bancario de 60 millones de pesos para pagar sus deudas.

Sin duda, los partidos políticos mexicanos tienen el atractivo de un suculento botín que conduce a sus miembros principales a enfrentarse ferozmente para alcanzar la dirigencia. No se ven contiendas ideológicas ni se confrontan programas de acción.

La pugna abierta, que tiene consecuencias deplorables en el ánimo de los ciudadanos, es por hacerse de un poder que les permite manejos muy flexibles de los recursos públicos que se ponen en sus manos, y negociar y asignar candidaturas y posiciones.

El mal está generalizado y para extirparlo es necesario hacer adecuaciones a la legislación, tarea que es atributo exclusivo del Congreso, donde los que deciden son... los partidos, y sólo ellos porque las candidaturas ciudadanas no están permitidas. (El Universal)