Desde hace cuatro años en las escuelas de los niveles básicos educativos, donde Chiapas no es la excepción, se imparten actividades extras como parte de un nuevo modelo con las que se busca identificar problemas que afecten a los alumnos, así como situaciones que incluso puedan llevarlo a atentar contra su propia vida.
Dentro de las mismas se encuentran talleres y otros temas que se tratan dentro y fuera del horario de clases, en los que se incluye a los padres de familia, las cuales coadyuvan para prevenir suicidios en la población joven del estado.
En la entidad y concretamente en ciudades como Tuxtla, resulta preocupante el tema de los suicidios en población joven dado los casos ocurridos en lo que va de este 2019.
Suicidios en Chiapas
En este tema, de acuerdo a la dirección de Servicios Periciales de la Fiscalía General del Estado (FGE), Chiapas se posiciona en el lugar número 11 a nivel nacional con mayor índice de suicidios, afectando considerablemente a jóvenes entre los 15 hasta los 30 años de edad, sin embargo, en la entidad se han presentado casos de menores de 10 años que toman esa difícil decisión.
Los principales motivos por los que personas deciden tomar tal decisión tiene que ver con el entorno en el que se desenvuelven, ya que son víctimas de violencia intrafamiliar, bullying, crisis económica, entre otros.
Zeyra Patricia Lara, psicóloga en la entidad, externó que uno de los problemas que preocupan en gran medida, al menos en Chiapas, es el suicidio, pues las cifras en la actualidad “han encendido las alarmas”, sobre todo entre los jóvenes.
Expuso que uno de los detonantes para que alguien se suicide es porque pasó por un cuadro severo de depresión, lo cual, dijo, ya está considerada como una enfermedad, “y no hay que confundirla con la tristeza, pues no es lo mismo”.
Lo más complejo, aceptó, es que la depresión no sale del cuerpo, sino que sólo puede ser tratada con terapias u otras acciones; “a finales de 2018 hubo una alerta de suicidios, sabemos que hay muchos, pero no se cuenta con un cifra exacta”, señaló.
En este contexto destacó la importancia de que se logre detectar el factor indicado; “desde el lado de salud mental podemos prevenir, ya que mayormente se presenta en el rango de edad de la adolescencia”.
“Es en esta etapa donde nos hace falta el sentido de vida y los vínculos familiares se debilitan; anteriormente se decía que era una familia disfuncional, porque sólo era la mamá y el papá que no vivía dentro de casa”, agregó.
Nueva integración familiar
Es en este punto donde el sistema educativo está jugando un papel importante, de acuerdo a Édgar Leopoldo Gómez Gutiérrez, director de la escuela Amado Nervo turno vespertino en Tuxtla, que explicó que se realizan programas como el de las escoltas que participan en diferentes actos cívicos.
Esto promueve la convivencia, el conocimiento, así como la apropiación de los valores cívicos.
“Además de ello, en cada escuela y en arranque de los ciclos escolares se realiza un cuestionario a los padres de familia para conocer la situación desde los hogares, para conocer qué tanto pueden apoyar a sus hijos partiendo del grado académico”, precisó.
También se está incorporando a los padres de familia dentro de algunas clases, “como en el caso de la materia de educación física, ya existe lo que es matrogimnasia, donde los niños realizan las actividades junto con sus padres, lo que fomenta la convivencia familiar, esto es desde el lado afectivo, es un proceso de formación”, expuso.
Precisó que este tema se implementó hace cuatro años, ya que anteriormente se llamaba a los padres de familia para tratar problemas y asuntos de las escuelas en las famosas juntas.
Agregó que se han retomado otras actividades como talleres de psicología para detectar problemas, tratarlos y resolverlos de manera conjunta, “con esta estrategia se busca prevenir problemas mayores, uno de ellos es el tema del suicidio”.
Estos nuevos mecanismos partieron de las necesidades de los alumnos detectadas en el aula, además que es un modelo que actualmente se encuentra en construcción, son encaminados ayudar a los niños específicamente.
El docente reconoció que estas implementaciones en los primeros años de educación resultan de suma importancia para prevenir hechos lamentables, para quitar traumas ocasionados por diferentes factores.












