"Lourdes Mendoza * CP. ?Negociazo redondo la recolección, reciclaje y venta de material de envases de PET, por parte de micros, pequenos, medianos y grandes empresarios de México, de Chiapas y del mundo!.
En Tuxtla Gutiérrez sobresale la participación de un grupo de 30 jóvenes que ya tienen su empresa denominada ""Reciclas, S.A. de C.V."", en la que procesan mensualmente entre 180 y 250 toneladas, que posteriormente son exportadas a China, país altamente demandante (que paga a 5 pesos el kilo), dado que utiliza el material para fabricar ropa, escobas, alfombras o bien vuelve a hacer botellas para guardar detergentes o aceites automotrices, de los cuales el 95% son exportados a América Latina.
Así lo dio a conocer en entrevista Francisco Javier García, gerente de la citada empresa que cuenta con centros de acopio en San Cristóbal, Ocozocuautla, Cintalapa, Arriaga, Tapachula, Villaflores, Comitán, La Trinitaria, Comalapa, Chiapa de Corzo y que próximamente extenderán su red a Ocosingo, Yajalón, Palenque, Pichucalco, Tonalá, Juárez y otros municipios.
Con esta cobertura esperan recabar 700 toneladas mensuales de envases de refrescos, aceites, shampoos, limpiadores para el hogar y otros, que en cada hogar se desechan al por mayor todos los días, pero que en los centros de acopio antes mencionados son un ""botín"", ya que con ello se evita pagar a los pepenadores, quienes podrían obtener un peso por kilo.
Cabe mencionar que los socios de dicha empresa -chiapanecos todos- iniciaron desde hace dos anos la recolección de envases PET, cuyas siglas significan ""Polietilen Teleftalato"", que es el nombre químico que se le da al plástico número uno, dado que hay otra numeración para etiquetas y tapones también de PET o PETE, todos reciclables, con ayuda de los chiapanecos, desde ninos de kinder hasta expertos pepenadores, que abastecen la planta de reciclaje todos los días.
El argumento que manejan los empresarios chiapanecos para hacer florecer este negocio es ""su enorme preocupación por limpiar las áreas verdes de envases de PET y hermosear así la entidad para dar una mejor imagen al turismo"".
Sin embargo, al preguntarle a Francisco García cuántos ambientalistas tenían como socios contestó que ninguno y titubeó al preguntarle si recibían asesoría de alguna organización ecologista.
Y es que a decir de la educadora ambiental del Instituto Natural de Historia y Ecología (INHE), de Chiapas, Rosario Méndez Guzmán, dichos envases son de los más peligrosos para el entorno ecológico si son arrojados al bosque, agua o los que se tiran en las calles, ya que tardan hasta 30 anos en desintegrarse y si se queman son ""veneno"", por ser altamente tóxicos.
Según estudios del Centro de Investigaciones Económicas y Políticas de Acción Comunitaria, A.C. el estado de Chiapas ocupa el primer lugar en consumo de refrescos embotellados -en promedio 431 al ano por persona-, entre lo que sobresale el gusto por la coca-cola, empresa que desde el 2000 (con la llegada de Vicente Fox a la Presidencia de la República) incrementó sus instalaciones en esta entidad.
Además obtuvo beneficios como la modificación del uso de suelo para la extracción, procesamiento y embotellamiento de agua en el acuífero más rico de San Cristóbal de las Casas, en las faldas del cerro Huitepec, una reserva ecológica.
Ahí la empresa cometió diversas irregularidades entre ellas que el agua de proceso para elaborar la bebida contenía más del doble permitido por las autoridades sanitarias.
Cuarto Poder solicitó información a Coca-cola acerca del impuesto ecológico que debe pagar a México, tal y como lo hace en otras naciones del mundo, pero la respuesta fue muy vaga ya que refirió que para ello se creó el fideicomiso ECOCE, integrado como una Organización No Gubernamental que aporta cantidades diversas a los recicladores y con ello se lava las manos del dano ambiental que causa con sus envases de PET.
No dio cifras de lo que otorga a los recicladores ya que eso depende de la maquinaria que utilizan y del acabado que le dan a la fibra plástica. A los chiapanecos les da cinco centavos por cada kilo que procesan.
En nuestro país hay plantas procesadoras de PET en el DF, Monterrey, Morelos, Puebla, Toluca, San Luis Potosí y Mérida, donde al igual que en Chiapas participan micros, pequenos, medianos y grandes empresarios que obtienen de la pepena el material y tras procesarlo lo venden al mercado nacional e internacional.
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