Los fuertes calores en este municipio costero se están intensificando con temperaturas superiores a los 35 grados, lo que provoca deshidratación y golpes de calor, sobre todo a las personas diabéticas y de presión alta.
En los hospitales y consultorios privados, los galenos han recibido a cientos de personas con síntomas como mareos y deshidratación, por lo que advierten a la población que, de no atenderse a tiempo, podrían llegar a presentarse defunciones por golpe de calor.
Ante este panorama, uno de los sectores más afectados es el de la construcción, cuyos trabajadores tienen que permanecer largas jornadas laborales bajo los rayos del sol, exponiéndose a sufrir las consecuencias del golpe de calor.
Algunos responsables de obras han considerado que la jornada laboral sea de las 5 de la mañana a las 12 del mediodía con la finalidad de no arriesgar sus vidas mientras pasa esta temporada.
Sergio Luis Orozco, director del Hospital Juárez en Arriaga, dijo que lo recomendable es que personas vulnerables como adultos mayores o con diabetes no se expongan al sol por tiempos prolongados y se mantengan hidratados para prevenir riesgos por golpe de calor.












