Cristianos se manifestaron a favor de la libertad de culto en el marco del aniversario por el natalicio de Benito Juárez. “Hoy marchamos la iglesia cristiana evangélica de México, y la ley de la libertad de culto es la que nos tiene aquí expresando y ejerciendo nuestro derecho”, apuntaron.
Al respecto, el pastor de la Iglesia Apostólica de la Fe en Cristo Jesús, Óscar Constantino, declaró que la manifestación se hace en conmemoración de Benito Juárez García, quien en su momento como presidente expidió el paquete legislativo que conocemos como Leyes de Reforma, el cual incluyó la libertad de culto.
Lo anterior, dijo, propició la libertad de expresión con respecto a las creencias individuales de muchos sectores a través de la máxima de “El respeto al derecho ajeno es la paz”.
Una expresión que simboliza la esencia de estas leyes en las cuales respetar las creencias y las diferencias entre todos los individuos es el punto más importante para evitar conflictos y discrepancias.
En este contexto, sostuvo que la iglesia cristiana evangélica fomenta, proclama, defiende y practica los derechos humanos de acuerdo con la Declaración Universal de los Derechos Humanos en sus artículos 18 y 20.
Sostuvo, además, que basados en la Biblia, su búsqueda es por el progreso y bienestar de la nación, así como el bienestar de laicidad, pues para ellos no hay exclusión de personas.
Añadió que reconocen la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos como ley suprema del sistema jurídico mexicano, que tiene los principios y objetivos de la nación y establece la existencia de órganos de autoridad, sus facultades, limitaciones, así como los derechos de los individuos y las vías para hacerlos efectivos con base a los artículos 24 y 61.
“Nosotros, la iglesia cristiana evangélica, todos y cada uno de los que hoy nos encontramos en este lugar, en un momento dado de nuestras vidas estuvimos inmersos en el alcohol, en las drogas, en prácticas perjudiciales para la salud, en el pandillerismo, delinquiendo por las calles ejerciendo violencia sobre otros individuos, entre otros”.
Y reconoció que todo lo anterior es consecuencia de la crisis social, la desintegración familiar, la falta de empleo, falta de oportunidades que, entre otros, dan como resultado la baja autoestima y desempeño, menosprecio de sí mismo, odio, rencor, amargura, enfermedades, entre otras, perjudicando al mismo individuo a su primer núcleo social: su familia, así como en el ámbito económico, social, académico y cultural.












