Las autoridades y los pobladores de la llamada Comunidad Zona Lacandona, en la cual se encuentra la Biósfera de Montes Azules, rechazaron la anunciada presencia de la Gendarmería Nacional, que tiene como objetivo combatir delitos ambientales, delincuencia organizada, invasiones, saqueo de flora y fauna, entre otros delitos.
En un pronunciamiento dirigido al presidente Enrique Peña Nieto, exigieron “la terminación del cierre poligonal de los Bienes Comunales de la Zona Lacandona para la elaboración de un nuevo plano, mediante el diálogo y la construcción de acuerdos con comunidades asentadas en el área”.
Manifestaron que la comunidad Lacandona, integrada por Nueva Palestina, Lacanjá Chansayab, Nahá y otras localidades “ha buscado un acercamiento para solucionar pacíficamente el problema agrario-ambiental en la zona, incluida Montes Azules, con los poblados asentados en la zona de amortiguamiento de la reserva”, pero su petición no ha sido atendida.
Añadieron que “la disminución del área de Montes Azules no es un problema de la comunidad Lacandona sino de la concentración de varios poblados dispersos en la Selva Lacandona, con los que se formaron Nueva Palestina y Frontera Corozal”.
Aseguraron que “los 35 mil pobladores de los Bienes Comunales de la Zona Lacandona hemos cuidado la selva porque es parte de nuestra vida y podemos decir que dentro de nuestro territorio se encuentran los macizos selváticos mayormente cuidados de toda la Selva Lacandona; nuestros lagos, manantiales y arroyos que alimentan al río Usumacinta se mantienen intactos a pesar de nuestras carencias”.
El documento está firmado por el presidente del comisariado de Bienes Comunales, Emilio Bolom Gómez; el secretario, Humberto Arcos Sánchez, y el tesorero, Marcelino Chambor Chanaj, entre otras autoridades.











