Los herbicidas tienen que desaparecer de los suelos, porque a largo plazo ningún terreno será productivo sin microorganismos (lombrices), que mueren con este y otros productos químicos. Es necesario que las prácticas de la agricultura sean más amigables con el medio ambiente.
Lo anterior lo manifestó el director de Campo de la empresa Nava Co, de Tapachula, Exal Moreno Tejeda, durante su participación en la 22ª conferencia del ciclo Autosuficiencia Alimentaria e Innovación Tecnológica, que organiza la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), que en esta ocasión llevó el título: Producción agrícola y frutícola comercial con alternativas agroecológicas: Sinaloa-Veracruz-Chiapas.
Comentó en el intercambio de experiencias, sobre la forma agroecológica que manejan para la producción de banano sobre una superficie de 150 hectáreas.
Señaló que el riego es parte fundamental para trabajar el cultivo de banano, para garantizar que las raíces tengan las condiciones óptimas para nutrir a las plantas.
Para obtener la productividad que hoy día tienen, deben estar muy conscientes de la importancia de tener suelos mucho más sanos, para lo cual en los últimos cuatro años tomaron la iniciativa de eliminar por completo los glifosatos.
Esta idea fue para que a través de los años este cultivo, que es perenne, pueda tener las condiciones favorables para producir el fruto. “Estamos buscando incrementar los microorganismos y lombrices, y por ende, vamos a incrementar la materia orgánica”.
Para dos labores importantes son el riego y el drenaje. Se tiene que trabajar fuerte porque se dan épocas de lluvias muy marcadas, desde mayo hasta noviembre, aunque en septiembre y octubre incrementan.
Esto obliga a tener sistemas de riego bien diseñados para poder tener las condiciones necesarias de oxigenación en las raíces. Se deben marcar bien los drenes primarios, secundarios y terciarios.
Reiteró que en cuatro años han eliminado totalmente el uso de herbicidas, trabajando con desgrosadoras, lo que otorga mejor conservación de los suelos, incremento de la materia orgánica y un producto de mejor calidad.
Esto permitirá tener suelos productivos por lo menos para los próximos 50 años sin que deje de ser un cultivo rentable, con mejores microorganismos, que es lo que transforma toda la materia orgánica, y de acuerdo a especialistas, ninguno puede sobrevivir a glifosato o herbicida alguno.











