Se pierden 25 mil hectáreas en Tuxtla

El colectivo invitó a la población a sumarse a campañas de reforestación. Diego Pérez / CP
El colectivo invitó a la población a sumarse a campañas de reforestación. Diego Pérez / CP

La zona metropolitana de Tuxtla Gutiérrez ha perdido más de 25 mil hectáreas de áreas verdes en los últimos 25 años, de acuerdo con un análisis realizado por el equipo ambientalista Menos Fuego, Más Monte. El estudio identificó como principales causas el cambio de uso de suelo, la expansión urbana y el crecimiento de zonas agropecuarias, un fenómeno que mantiene en alerta a especialistas y ciudadanos por sus impactos en el clima, la biodiversidad y la calidad de vida.

Estrategia integral

Ante este escenario, Menos Fuego, Más Monte presentó una estrategia integral que incluye la creación de “ciudades esponja”, un modelo que busca infiltrar agua de lluvia, reducir la temperatura y mejorar el entorno urbano mediante reforestación masiva y nuevas áreas verdes comunitarias.

El proyecto contempla corredores biológicos, microparques, reforestaciones y técnicas de restauración acelerada, con el fin de reconstruir zonas degradadas del valle central.

El colectivo ha impulsado acciones en municipios como Berriozábal, donde más de 100 personas participaron en talleres y jornadas de restauración comunitaria.

Asimismo, destacaron la construcción del primer “refugio climático” en la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (Unicach), creado con la técnica japonesa Miyawaki, conocida por acelerar el crecimiento de los bosques urbanos.

Acciones claves

Este tipo de espacios pretende ofrecer sombra, humedad y frescura en zonas de alta temperatura, especialmente importantes ante los episodios recientes de calor extremo en la región.

Otra de las acciones clave ha sido la conformación de brigadas voluntarias para la prevención y combate de incendios forestales, uno de los principales factores de pérdida de vegetación cada año.

Las brigadas han sido capacitadas y equipadas para atender emergencias durante la próxima temporada de estiaje.

El colectivo invitó a la población a sumarse a campañas de reforestación, talleres comunitarios y actividades de prevención de incendios.

“Proteger el patrimonio natural es responsabilidad de todos”, subrayaron.

Afectaciones

Expertos destacaron que la pérdida de vegetación no solo afecta al paisaje: contribuye al deterioro de la calidad del aire, incrementa el riesgo de enfermedades respiratorias y provoca elevación de la temperatura urbana, un fenómeno que ya se percibe en varias zonas de la capital chiapaneca.