El Congreso Nacional Indígena (CNI) y el Consejo Indígena de Gobierno (CIG) mapearon las resistencias de los pueblos originarios contra el despojo de sus territorios en todo el país y destacaron la violencia que “acarrean los megaproyectos”.
“Honramos y saludamos el reflejo en el espejo de los pueblos que luchan por la vida. Honramos ese lenguaje del universo y de nuestra madre la tierra, que contiene, en la lucha que no se rinde y la consciencia que crece, las llaves del espejo que somos”, señalan en un pronunciamiento.
“Espejo de los pueblos” es como titulan el mapeo hecho, en el que destaca la zona de Palenque, en específico las comunidades de Puyipa, Arimatea, Santa Cruz, Naranjo, León Brindis, San José Babilonia, Nuevo Tumbalá y El Retiro.
La información documentada, incluso por la caravana El Sur Resiste, señala que las citadas comunidades viven el constante acoso y provocación de grupos paramilitares, que han cercado, por ejemplo, al colectivo Nuevo Camino, perteneciente al CNI.
“Buscan sembrar el temor de salir de sus comunidades, al mismo tiempo que el mal gobierno no detiene sus trabajos del megaproyecto de muerte llamado Tren Maya. Pero tampoco se detendrá la lucha de los pueblos por defender la tierra”, precisan.
Siembra de palma
En la región también denunciaron que la siembra agroindustrial de palma está provocando la escasez de agua en comunidades cercanas a Palenque, generando enfermedades y adicciones, “dando sentido a los objetivos urbano e industrial que acompañan a los megaproyectos del Gobierno Federal”.
En cuanto a la población zoque, muestran en el mapa la zona de Chapultenango, desplazada a distintas geografías de México y Estados Unidos, tras la erupción del volcán Chichón, que no solo acabó con la vida de miles de personas, sino que fue la pauta para una reorganización territorial agraria a partir de la privatización neoliberal del territorio.












