Por la defensa de la vida, construir la paz, promover la justicia e intensificar la búsqueda del bien común, se pronunció el obispo de la diócesis de Tapachula, Luis Manuel López Alfaro.
Lamentó que existan aún comunidades que vivan escondidas y atemorizadas por el miedo a quienes van sembrando violencia, injusticia e inseguridad.
En su mensaje semanal, insistió en su llamado a la feligresía a ser constructores de la unidad tanto en las familias como en las comunidades.
“Pensemos con cuánta facilidad nos confrontamos y dividimos por diversas causas, pero con la Palabra de Dios de este día hemos aprendido que el Espíritu Santo da dones diferentes y que cada uno tiene algo que aportar a los demás”, señaló.
Dijo que en muchos casos el problema surge cuando alguien quiere imponer sus ideas sobre los demás y no es capaz de escuchar, por lo que insistió en que “para construir la comunidad necesitamos aprender a escucharnos unos a otros y juntos pensar qué es lo mejor para todos, y esto solo es posible si tenemos un corazón humilde”.
Llamado
Por ello, insistió en que se acepten las diferencias y “cada uno aporte lo mejor de sí mismo para el bien de la comunidad; entonces podemos vivir en paz”.
“Al finalizar estas fiestas pascuales, a la par con la semana del cuidado de la casa común, necesitamos recibir de Dios el deseo de una paz duradera y la fuerza del Espíritu Santo que nos haga testigos de la vida plena que Dios quiere para todos, artesanos de la paz y defensores de la justicia”, puntualizó.












