Se quejan en ejido San Manuel por falta de agua

Pese a que la carretera no pasa en su jurisdicción, el terreno colinda con su ejido. Cortesía
Pese a que la carretera no pasa en su jurisdicción, el terreno colinda con su ejido. Cortesía

“Nos dejaron acorralados”, mencionan pobladores del ejido San Manuel, en Palenque, “no nos brindaron información y nos dejaron afectaciones”. Sus palabras refieren a cómo la construcción de la autopista Ruta de Las Culturas Mayas los ha dejado sin agua.

Pese a que la vía no pasa por su propiedad jurídica, sí es colindante con su territorio, por lo que grava, llantas y demás materiales han caído y cerrado el manantial del que extraían. Esta situación se agravó el pasado 23 de septiembre, cuando estas afectaciones se tradujeron en una inundación.

Hechos

“A eso de las seis de la tarde empezó a llover en la comunidad, con una intensidad como la de siempre, pero no habíamos vivido lo que pasó esa noche”, relata una de las pobladores entre lágrimas.

A causa de la devastación de gran parte de la selva, el agua que antes era contenido terminó inundando gran parte de las casas. “Fueron cuatro horas de lluvia”, agregó la mujer, quien contó cómo los pobladores comunicaron el peligro en el que estaban los adultos mayores.

Tras los hechos, los pobladores acudieron tanto al Ayuntamiento como a la Delegación de Gobierno ubicado en Palenque. “Al principio sí llegaron, pero como fue pasando el tiempo pasó al olvido y ahorita las lluvias anteriores, de hace como 15 días, volvieron a cubrir todo lo que es la captación de agua”.

Respuestas

Por esta situación solicitaron al Ayuntamiento tinacos para captar agua. “Y hace unos días que nuestras autoridades llegaron al Ayuntamiento se les regresó la solicitud, la respuesta fue: no te podemos ayudar porque estamos a fin de año, es cierre fiscal y ya no contamos con presupuesto. Esa fue la palabra de nuestro grandioso presidente municipal”.

Por el taponamiento que ha sufrido su manantial, las mujeres, sobre todo, tienen que recorrer 300 metros para recolectar el agua. “Y muchos no contamos con carretillas, tenemos que agarrar mecapales, amarrar nuestros garrafoncitos y cargarlos. Es la realidad que estamos viviendo”, agregó.

“Imagínense. Nos vamos a enfermar de dolor de espalda, de huesos, del estómago, nuestros niños últimamente se quejan de malestar estomacal y tenemos que recurrir a la ciudad porque en la comunidad no hay medicamentos, y eso no se vivía antes, nuestra comunidad era saludable”, relataron los habitantes.