Tras cerca de dos meses del incendio que quemó 55 hectáreas de la Biosfera del Volcán Tacaná, ubicado en la frontera entre Chiapas y Guatemala, caracterizada por su bosque mesófilo de montaña y zonas de niebla, la región inició su restauración, aunque la reforestación podría extenderse a más de 50 años.
Entre las zonas afectadas en la reserva natural protegida, una de las más atesoradas por ambientalistas, se habrían quemado cipreses calificados como “máquinas del tiempo”, los cuales permiten conocer el cambio y evolución del clima en la región a través de la historia.
Conafor
Al respecto, Sergio Montes de Oca Ramos, Jefe del Departamento de Proyectos de la Gerencia de la Comisión Nacional Forestal (Conafor) en Chiapas, confirmó que el sitio tiene una taza de retorno por regeneración natural de aproximadamente unos 50 años.
Por ello, buscando reducir el tiempo de espera para restablecer la flora y fauna afectadas, dentro de la priorización de los proyectos y empleo temporal en la reserva, se contempló beneficiar a los proyectos de viveros comunitarios de producción de plantas regionales.
En este 2018 se impulsará a los viveros nuevos y establecidos para que siembren arbustos que aceleren la regeneración del sitio, mediante coníferas propias del ecosistema, particularmente en la zona afectada en los municipios de Cacahoatán, Tapachula y Unión Juárez, del lado mexicano; mientras que Guatemala estaría realizando sus propias acciones de atención a la superficie afectada.
Explicó que un aspecto a favor de la recuperación es que las lluvias en la zona han provocado que la ceniza generada en el lugar se mezcle con la tierra y produzca una abono natural que se integre y no afecte los suelos.
Conanp
La Comisión Nacional Áreas Naturales Protegidas (Conanp) en Chiapas, mediante el director de la Reserva de la Biosfera del Volcán Tacaná, Francisco Javier Jiménez González, informó que el reporte actualizado es que el incendio consumió 55 hectáreas de bosque de pino y algunas zonas de pastizales.
Temporalmente el acceso había sido prohibido por seguridad de los montañistas que escalan el volcán, ubicado en los límites con Guatemala.
Agregó que “hay una cama de ceniza muy amplia en el sitio afectado por el incendio y al caminar se levantará el polvo, y nosotros no queremos que los alpinistas se sofoquen; además, la ceniza es muy resbalosa y pueden caer”.
Informó que una fogata mal apagada fue lo que ocasionó el incendio que comenzó el 27 de febrero pasado y fue controlado el 11 de marzo por brigadistas de México y Guatemala.
Señaló que la Procuraduría General de la República (PGR) realiza una investigación para tratar de dar con el paradero de los responsables del incendio.
Ecologistas
Por otro lado, desde la óptica ambiental social, algunos académicos como el investigador en ecología y geofísica Jorge Neyra, destacó que aún no se conoce con certeza la amplia diversidad de flora y fauna que protege la Reserva del Tacaná.
De igual forma es un importante referente en la regulación climática y el manejo y purificación de mantos freáticos.
Detalló que desde lugares como el propio Volcán, se pueden hacer diversos estudios sobre la variación de climas y el impacto que podría tener en la especie humana, particularmente mediante el manejo de algunas variedades de ciprés que pueden explicar el comportamiento histórico del clima.












