El niño Diego, de doce años, que está grave en un hospital en Tuxtla Gutiérrez, producto del veneno de una araña violinista que le picó hace catorce días, se recupera gradualmente y de forma positiva, confirmó la Secretaría de Salud del Gobierno del estado.
El niño ingresó al Centro Médico Chiapas Nos Une, directamente a la unidad de terapia intensiva, apenas el pasado jueves 8 por la noche, aunque las notas clínicas y las referencias de sus familiares confirmaron que fue mordido por el insecto desde el primero de octubre.
Inicialmente llegó a la clínica del ISSSTE, al cuarto día, a donde lo llevaron sus padres buscando cura para lo que primero —supusieron— era un cuadro de dengue, por las altas temperaturas, pero ahí mismo los canalizaron al hospital público estatal, con diagnóstico de intoxicación por veneno de araña.
Doce horas después de aceptarlo en el sistema estatal de salud, los médicos le suministraron el antídoto, pero lamentablemente estaba fuera del período de ventana donde el antiveneno podría generar un efecto a su favor en un radio mayor y la toxina ya circulaba por todo su cuerpo. Es decir, aproximadamente, nueve días después de haber sido inoculado por la araña letal.
La dependencia confirmó que los antídotos contra el veneno de serpientes, alacranes y arañas venenosas, tiene un período en el cual puede generar anticuerpos contra la infección. Fuera de ese rango, la situación se torna complicada, en términos médicos.
“Fuera de ese período, las complicaciones, los efectos inherentes al veneno, están establecidos, por lo cual no se hace necesaria la aplicación”, estableció la SSA y, sin embargo, aclaró: “se le aplicó otorgándole el máximo beneficio al niño”.
“Los efectos de la toxina estaban haciendo el daño en su organismo y llegó al centro médico de la Secretaría de Salud con fallas orgánicas múltiples, renal, a nivel ventilatorio y alteraciones hepáticas muy importantes”, puntualizó la institución.
Para este miércoles las esperanzas volvieron. “Aunque hay parámetros que alientan a pensar que vamos en mejoría con el paciente, es importante reconocer que está en un período donde pueden aparecer algunas complicaciones tardías vinculadas a la circulación de la toxina por el cuerpo del niño”, añadió.
Y los doctores dicen que ha mejorado su condición grave, gracias en gran medida al esfuerzo de los doctores al pendiente del menor, así como al personal de enfermería que no lo han dejado solo en ningún momento.
El diagnóstico clínico es alentador: las funciones renales han comenzado a recuperarse, el hígado se recupera de manera notable y sus parámetros ventilatorios (el niño está conectado a un respirador artificial, en estado de coma) han comenzado ceder, señal de que puede ser desconectado de confirmarse su tendencia positiva a la recuperación y despertarse.
No había antídotos
Por su parte, el secretario de Salud en Chiapas, Francisco Javier Paniagua Morgan, reconoció que el centro médico al que ingresó el menor, aquí en Tuxtla Gutiérrez, no tenía el pasado jueves 8, por la noche, los antídotos para suministrárselos, que debieron traerlos de Tapachula y argumentó que incluso estaba fuera del período de tiempo para proporcionárselo, aunque los médicos así lo hicieron.












