Con el objetivo de reformar sus estatutos, delegados de 25 estados del Sindicato Nacional de Trabajadores Indigenistas, dependiente de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los pueblos Indígenas (CDI), iniciaron este jueves en San Cristóbal el segundo congreso nacional extraordinario.
Lo anterior lo informó Magín Flores Vidal, dirigente de este sindicato en Chiapas, quien explicó la finalidad es “actualizar los estatutos ante la nueva realidad que vive el país”.
Agregó que a partir de 2003 en que el gobierno panista de Vicente Fox convirtió al Instituto Nacional Indigenista (INI) en CDI, “hubo un debilitamiento grande en cuanto al número de empleados de la institución”, pues “se incentivó el retiro voluntario”.
Señaló que “lo más lamentable es que se usó a la institución como trampolín político, pera premiar a personajes que perdían elecciones y no alcanzaban algún cargo de elección popular; su refugio era la CDI, ya que los nombraban delegados o directores”.
Reiteró que “hace 15 años había más trabajadores, pero los gobiernos de corte neoliberal debilitaron a la institución, aunque hay que destacar que es el único en su tipo en América Latina, pues no hay otra que trabaje con población indígena; ese es un valor agregado que tenemos y hemos alcanzado cosas importantes para el gremio.
Flores Vidal comentó que Chiapas cuenta con 14 centros coordinadores de la CDI, en los que laboran alrededor de 600 personas en total.
Manifestó que los trabajos del segundo congreso se realizarán los días jueves y viernes en el auditorio de la facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma de Chiapas (Unach) y son encabezados por el dirigente nacional, José Iván Burguete Pérez, egresado de la Universidad Intercultural de Chiapas (Unich), con sede en San Cristóbal de Las Casas.












