Chiapas está viviendo una de las peores sequías de los últimos 25 años, tanto que las precipitaciones pluviales y los mantos freáticos han disminuido en más del 30 por ciento de lo normal, propiciando con ello que varios ríos se hayan secado.
La situación se torna más severa en las regiones Istmo-Costa y Valles Zoque, en donde se vive una situación crítica que podría tardar otros 50 días más, mientras llega la temporada de lluvias.
Los ríos Lagartero en Arriaga y Zanatenco en Tonalá, ya se encuentran completamente secos, mientras en Cintalapa y Jiquipilas, la Frailesca y el Soconusco, se tiene un déficit severo de escurrimientos hacia los afluentes.
El secretario de Protección Civil del Estado, Luis Manuel García Moreno, dijo que “el déficit de lluvias es superior al 30 por ciento y, por lo tanto, también de los escurrimientos hacia los ríos y del mando freático, ante lo cual se presentan problemas para la dotación de agua en las mismas poblaciones”.
Cambio climático
Consideró que esta situación es consecuencia de los efectos del cambio climático, tanto que en Chiapas en los tres últimos años se ha presentado un déficit de precipitaciones.
Sumado a ello se presenta también un serio problema por los incendios forestales que han dejado severos daños, principalmente en las regiones Istmo Costa y Valle Zoque, en donde existe una acumulación de material-combustible lo que incrementa los riesgos del fuego.
Explicó que los mantos freáticos están muy por debajo de lo normal y por ello se está complicando también conseguir la suficiente agua para la dotación en las poblaciones para el consumo humano, ante lo cual urgió a la ciudadanía cuidar el vital líquido.
Temperatura
Por otra parte, indicó que toda la franja costera de Chiapas está presentando niveles de temperaturas por arriba de los 40 grados centígrados, ante lo cual recomendó a la población tomar precauciones, sobre todo durante la temporada vacacional.
Acciones
Ante esa situación, indicó que el Sistema Estatal de Protección Civil y la Secretaría de Salud realizan un programa para concientizar a la población sobre el fenómeno natural, cuidar la salud y tener cuidado en el manejo de alimentos por la fácil descomposición.












