Alrededor de 200 organizaciones y personas de México y otros países expresaron su solidaridad con pobladores bases de apoyo del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), del ejido La Culebra, en el municipio de Ocosingo, y rechazaron las amenazas, multas, detenciones y presiones de las que han sido objeto por negarse a inscribir a sus hijos a una escuela pública.
“Nos preocupa especialmente que estas agresiones se produzcan en torno a una decisión fundamental de los pueblos: ejercer su derecho a construir una educación propia, desde su historia, su cultura y sus formas de organización autónoma”, afirmaron.
“La autonomía no es un delito. La educación autónoma es vista como una amenaza por el mal gobierno, pues pone un cerco a sus narrativas impuestas desde arriba de la pirámide”, añadieron.
Misiva
En una carta difundida por el Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas (Frayba), manifestaron que “frente a un sistema que pretende imponer sus reglas incluso en los territorios donde se construyen otras formas de vida, los pueblos zapatistas nos recuerdan que la autonomía se construye también en los salones de clase, en lo cotidiano y, por supuesto, en lo común”.
Denunciaron “que el uso de multas y presiones económicas contra quienes sostienen los procesos de autonomía constituye, -de acuerdo con los hechos expuestos en el comunicado en el que denunciaron los hechos el 8 de octubre- una forma de intimidación que busca desgastar la organización colectiva”.











