El Banco de Alimentos de Tuxtla Gutiérrez entrega actualmente entre 100 y 150 despensas diariamente, con lo que beneficia a 10 mil 524 personas gracias a los donativos de empresas, mercados públicos, supermercados y productores.
Forma parte de una red de 55 bancos de alimentos distribuidos en todo el país, que en conjunto rescatan más de 115 mil toneladas de alimentos a diario para ayudar a más de un millón de personas.
Un esfuerzo de la red de bancos de alimentos para sensibilizar a la población sobre la pobreza alimentaria y el combate al hambre, dado que en México existen 20 millones de personas con carencias alimentarias, y se pierden 20.4 millones de toneladas de alimentos al año.
Los beneficiarios son seleccionados por medio de un estudio socioeconómico.
Cada familia recibe una despensa cada 15 días, además trabajan por medio de instituciones que atienden a población vulnerable.
En el Día Mundial de la Alimentación a conmemorarse el 16 de octubre, la red de bancos de alimentos realiza su colecta nacional.
Al respecto, Omar Maldonado Delgado, director del Banco de Alimentos de Tuxtla Gutiérrez, dijo que para la red del banco es importante tener como aliado al Ejército Mexicano y a los jóvenes del Servicio Militar Nacional que fueron fundamentales para llevar a cabo la colecta en todo el país.
Comentó que la red de bancos es la mejor alternativa para el rescate coordinado y estratégico de alimentos, con el objetivo de combatir el hambre y mejorar la nutrición de la población vulnerable.
Mencionó que en el estado existen tres bancos de alimentos ubicados San Cristóbal de Las Casas, Tapachula y Tuxtla Gutiérrez, que benefician a personas de 18 municipios.
“Es importante concientizar a la población de que apoyar causas como esta contribuye a tener un México mejor y ser un país sin hambre y sin desperdicios”.
La colecta se realiza cada año. Ayer 12 de octubre se dividieron integrantes del Ejército y del Servicio Militar para recorrer casa por casa en las colonias del lado oriente-norte y sur de la ciudad capital.
Recibieron arroz, frijol, lentejas, enlatados, aceite, cereales, abarrotes y alimentos no perecederos, entre otros productos.












