"Carlos Burguete * CP. Diariamente los alimentos excedentes en restaurantes, establecimientos de comida rápida, así como en tiendas de autoservicio tienen como destino final los contenedores de basura, a pesar de que en estados como Chiapas miles de personas se encuentran en pobreza alimentaria y requieren apoyos para conseguir alimentos que permitan vivir el día a día, situación que cada vez más va en aumento.
Es por ello que ante la Cruzada Nacional contra el Hambre que se impulsa desde el Gobierno Federal y replicada en cada uno de los estados, organismos empresariales como la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac) analizan diversas acciones que contribuyan no sólo a apoyar esta campaña, sino también a ayudar a minimizar la pérdida de comida en sus establecimientos.
En el caso de Chiapas el presidente de la Canirac, Hugo Aarón Guillén Román, dijo que el próximo 22 de febrero la Cámara a nivel nacional llevará a cabo una reunión en la que analizará la manera en que el organismo se sumará a la Cruzada contra el Hambre así como la manera en que los establecimientos afiliados al organismo podrían participar.
""El día 22 de este mes se va aterrizar ese tema en el cual se dará a conocer la estrategia en que se va a trabajar. Hablar de apoyo a la cruzada contra el hambre es hablar de precios, de dar descuentos, de hablar de una estrategia en cuanto al manejo de los insumos para darle un buen fin, todo ello se tendrá que analizar desde la cámara a nivel nacional"", señaló.
Indicó que la participación de la Delegación de la Canirac en Chiapas dependerá del acuerdo nacional que lleve a acabo el organismo empresarial, toda vez que en cada entidad las situaciones económica y social son diferentes.
Pese a que no existen datos sobre la cantidad de alimentos que se desperdician en Chiapas, se estima que a nivel nacional son más de 37 millones de toneladas que van a parar a la basura.
La donación de alimentos en restaurantes no se trata de dar los desperdicios que dejan los clientes, sino de aquellos insumos que pueden ser aprovechados con posterioridad, como podría ser el pan, que aun y cuando conserva su sabor y calidad deja de ser apropiado para los clientes cuando es del día anterior, pero que puede ser entregado a asociaciones que ayudan a personas de escasos recursos.
Sin embargo, la gran mayoría de los restaurantes rechazan llevar a cabo este tipo de ayuda, debido al temor de que las personas que reciben alimentos pudieran enfermar, lo que acarrearía responsabilidades a los propios establecimientos.
"











