Peatones que reaccionaron molestos al ver el trabajo de los fiscales del Ayuntamiento capitalino, lanzaron piedras contra la unidad y el personal. “No es la forma de actuar”, dijeron al acusar que agredieron a un joven cuya mercancía fue incautada.
La camioneta negra, sin placas, circulaba de norte a sur sobre la 3a Poniente. Iban a bordo -en la góndola- más de seis hombres con el chaleco azul o negro que dice “fiscal municipal”. Se los acaba de entregar el alcalde Carlos Molano hace dos días.
El edil capitalino los exhortó esa vez a poner orden, refiriéndose a combatir el comercio informal. “Todos tienen derecho a trabajar de manera honesta, pero no por encima de la ley”, dijo en esa ocasión Molano Robles.
La unidad oficial se detuvo repentinamente entre la Avenida Central y la 1a. Norte de Tuxtla Gutiérrez. Entonces los fiscales descendieron y arrebataron la mercancía a un joven que luchó para que no le incautaran el producto, pues no es suyo y el patrón se lo cobraría.
Los peatones, al ver la escena, se solidarizaron con el más débil. “Lo empujaron para quitarle su mercancía. No se vale. No estamos defendiendo el ambulantaje, pero tampoco se vale que lo agredan”, dijo una mujer que lanzó improperios contra los fiscales.
Antes, les lanzaron piedras y otros objetos. El “zipi zape” no dejó lesionados, pero sí un ambiente tenso entre los peatones y comerciantes que presenciaron la escena.











