El cambio de rojo a naranja para Chiapas en el semáforo epidemiológico por la pandemia ha provocado que los turistas se vuelvan a interesar en la entidad como destino para vacacionar y la muestra es que ya están llegando a los espacios que oferta el estado, sin embargo, el número de visitantes será menor a lo que se esperaba para este 2020, remarcó el coordinador estatal de la Mesa de Seguridad Turística, Sismondi Esparza Flores.
En ese sentido, el líder del sector destacó que las personas están listas para viajar, incluso resaltó que las agencias de viajes y touroperadoras están registrando las primeras reservaciones para corto y mediano plazo.
Lo que no se tiene definido, dijo, es una venta de vacaciones exactas, debido a que el semáforo puede cambiar de nueva cuenta y el sector tendría que cancelar o posponer, lo que implicaría más gastos para los turistas o pérdidas económicas para el gremio, dependiendo el caso.
Lo que han notado, comentó, es que los turistas han mostrado el interés de conocer Palenque o el Cañón del Sumidero, sin embargo, los primeros autobuses que han detectado son los que se dirigen a las cascadas de Agua Azul, un destino que comenzó a operar desde hace un par de semanas.
“Que ahorita no hay nada de ocupación -hotelera- eso sí es cierto, no por un autobús que llegue vamos a decir que está llegando mucha gente, no. La señal es clara: la gente quiere venir a Chiapas”, aclaró.
Aunque todavía hay pocos turistas para el estado, enfatizó el empresario que ello se traduce en un indicador positivo que demuestra que, pese a la emergencia sanitaria, Chiapas aún se mantiene en el gusto de la población que vive en México, pero también de la parte extranjera, aunque en este último rubro los visitantes tardarán más en llegar por las restricciones aéreas.
“La gente está lista para venir, está pidiendo el destino, la prueba es que Agua Azul cada semana uno o dos autobuses está recibiendo, no es un tema de estadísticas”, complementó el también touroperador.
El reto a corto plazo, consideró, es que todos los sectores colaboren: la población con el uso de las medidas básicas, los visitantes que salgan a conocer los destinos con la responsabilidad social que ello implica y las empresas con todos los protocolos que marca la autoridad, a fin de no ser factores que propicien un rebrote de la pandemia.
Remarcó que una vez que pase la emergencia sanitaria, el otro conflicto social que tienen que resolver las autoridades es el de los bloqueos carreteros, debido a que las personas no llegarán a un destino que no ofrezca las garantías mínimas de seguridad.
“Si les van a poner el tronco, el mecate, les van a pedir 500 pesos, ahí se va a ir al hoyo toda la publicidad, la promoción que estén haciendo las oficinas municipales”, anotó Esparza Flores.












