El señor Loreto Flores Ramírez pide a las autoridades el ejercicio de la ley para que sus hijos sean llevados ante la justicia por agresiones, por el robo de su camioneta, dinero en efectivo, así como el despojo de documentos de un rancho de su propiedad.
Según narró a Cuarto Poder, el hombre de la tercera edad dijo que hace un par de años su esposa falleció y optó por vender un rancho que tenía en la comunidad Benito Juárez, en el municipio de La Concordia.
Tras vender el predio, decidió ayudar a sus nueve hijos y les heredó terrenos y lugares dónde vivir.
Al paso del tiempo, se relacionó sentimentalmente con una nueva pareja, con quien acostumbra a acudir a reuniones de Alcohólicos Anónimos.
La noche del pasado 21 de julio, luego de concluir la sesión, el señor Loreto y su pareja se dirigían a su casa a bordo de su camioneta, cuando a 50 metros antes de llegar a su destino, sus hijos Alfredo, Manuel, Bersaín, Luvia y María Antonia, en compañía de su yerno Enoc y su nuera Verónica, le taparon el camino, obligándolo a descender de la unidad marca Toyota.
Ahí, los agresores lo amarraron y lo golpearon, al tiempo en que le exigían que les entregara los documentos que avalan la propiedad del rancho.
Uno de sus hijos sabía que estos estaban en la guantera de la camioneta, por lo que no dudó en hacerse de ellos y al mismo tiempo hurtar una cantidad superior a diez mil pesos que se encontraba en el mismo sitio.
En medio de la oscuridad, Marina, la pareja del señor Loreto, logró escapar de sus agresores y acudió a pedir ayuda con las autoridades de la comunidad, por lo que de inmediato el agente municipal, en compañía de agentes de la caballería, se presentaron en el sitio de los hechos.
Don Loreto comparte que momentos antes de que los agentes se presentaran, sus hijos le quitaron las sogas con las que lo tenían amarrado de pies y manos.
Apunta que sus seis hijos lo amenazaron con que debía entregar los documentos o tanto él como su pareja serían desaparecidos.
Como medida de prevención, el hombre de la tercera edad junto a su pareja fueron resguardados por el agente municipal de Benito Juárez de nombre Simión Coutiño.











