Un docente de la Universidad del Valle de México (UVM) campus Tuxtla fue notificado a las afueras de dicha institución sobre una denuncia por violencia intrafamiliar por parte de elementos de la Fiscalía General del Estado (FGE).
La denunciante informó a los medios de comunicación que interpuso la denuncia el pasado 5 de febrero por agresión, ya que este docente sostenía una relación sentimental con ella, por lo que la investigación fue llevaba como violencia intrafamiliar.
“El día 3 de febrero, en el domicilio que compartía con mi expareja, llegué y le pedí me devolviera dinero y bienes inmuebles que compré. Desde hace años sufrí chantaje emocional, era demasiado y ese día él destruyó los electrodomésticos, microondas y comenzó a agredir a mis mascotas y por último golpeó una pared con su mano; llegó un punto en que él me exigió un dinero y salir de la casa”, explicó.
Ante esto, la víctima tras realizar la denuncia fue asistida por la Fiscalía General del Estado (FGE), hasta que el día de ayer fue acompañada por elementos de la misma a las instalaciones de la UVM en Tuxtla Gutiérrez para notificarle al victimario, ya que en su casa no se le podía encontrar.
“A mí no me hizo daño, pero él tiene una historia de violencia desde su juventud. Bajo influjo de las drogas y alcohol destruyó con sus propias manos un coche, hace unos años, también golpeó un carro de hot dogs y casi mata al dueño, todo esto evidenciado en carpetas de investigación. La violencia no sólo es física, también psicológica y verbal”, añadió.
La víctima mencionó que tras la denuncia le realizaron exámenes psicológicos y victimológicos, además de asistir a talleres para no caer en otra situación de violencia, inclusive acudió con un psiquiatra que le dio ansiolíticos.
“Una víctima deja de serlo en el momento en que se le hace justicia. Al principio se presentó como una persona pasiva, pero luego me tardé entre tres a cinco meses para darme cuenta de una depresión crónica. Utilizó el chantaje emocional para conseguir lo que quería, por cuatro años vivió a costa mía. Desde hace año y dos meses trabaja en esta institución”, comentó.
“Tengo asignada medidas cautelares, no me importa si me llegarán críticas, tuve que insistir y deseo ir hasta las últimas consecuencias. No me importa si al final tiene un curso de control de la ira o sólo una orden de restricción, quiero justicia”, expuso.
Por último, la víctima comentó que en el marco del Día Internacional de la Mujer es necesario que las mujeres se den cuenta de los diversos modos de violencia que puede tener una relación, no sólo la física sino también la emocional, psicológica o verbal.











