La noche del viernes, elementos pertenecientes a la Secretaría de Seguridad Pública intentaron detener de forma arbitraria a un periodista independiente mientras este se encontraba documentando una detención en la que consideró se estaba aplicando el uso excesivo de la fuerza por parte de los uniformados.
A decir de Santiago “N”, mientras caminaba por la calle Central Norte a la altura de la 15 Oriente, observó a una patrulla realizar la detención de unos jóvenes, por lo que no dudó en acercarse y comenzar a grabar la actividad de los policías.
Sin embargo, los uniformados comenzaron a actuar de forma agresiva contra él, y en un momento de descuido uno de los elementos lo tomó por sorpresa aprisionándolo por el cuello y lo amenazó.
Lo acusó de no ser más que un chismoso que estaba por la calle y que como resultado tendría consecuencias, ya que le imputarían delitos graves para que no pudiera ser liberado de inmediato, al mismo tiempo que el uniformado le arrebató el equipo celular con el que grababa el incidente y se lo aseguró por un momento.
Ante la situación, el periodista logró liberarse y se tiró al suelo en donde comenzó a ser acusado de estar alcoholizado, sin embargo, ese día no había consumido bebidas embriagantes, por lo que esperó unos instantes para contar con el apoyo de algunos conocidos.
Momentos después acudieron al sitio de los hechos los conocidos del periodista, quienes acreditaron su actividad y tras varios minutos lograron que este fuera puesto en libertad.
Ante los hechos, el comunicador reveló que en los próximos días determinará si procede o no legalmente contra los encargados de “brindar seguridad” en la ciudad, al término de señalar públicamente y hacer responsable a los elementos involucrados de lo que le pueda ocurrir.












