Laura “N”, empresaria tuxtleca, dio a conocer que en días pasados —junto con su familia— fue víctima de agresión por parte de meseros del bar denominado “La Palapa de mi mamá” en la capital chiapaneca, ocasionando heridas graves a su hijo.
Dijo que el joven de 24 años permanece en el hospital “Jesús Gilberto Gómez Maza” debido a los golpes y probables fracturas en el rostro y otras partes del cuerpo tras una brutal golpiza que sufrió de parte de meseros y guardias armados de seguridad del restaurante bar, ubicado sobre la calle Central y cerca del libramiento Norte.
La mujer narró que junto con una de sus hijas y un mecánico amigo de la familia, acudieron a ese lugar para disfrutar de una tarde de esparcimiento, donde todo transcurría sin mayor contratiempo, hasta que poco después de las 10 de la noche decidieron retirarse del lugar, sin antes pagar la cuenta del consumo.
Sin embargo, antes de salir, una de sus hijas y su pequeña nieta fueron al sanitario, y al ver que no regresaban volvieron para saber de qué se trataba la demora, encontrando a varios meseros cubriendo la puerta de entrada e impidiendo que ella saliera, por lo que al reclamarles la acción y no saber cuáles eran las verdaderas intenciones de mantenerla encerrada, comenzó la discusión, acompañada de una brutal golpiza por parte de los meseros en contra de la joven, sin importarles los gritos de auxilio que daban las menores de edad.
Los meseros los agredieron, despojándolos de sus objetos personales y teléfonos celulares, impidiendo que las escenas quedaran grabadas. Fue mediante una llamada telefónica como habría logrado llamar a su hijo para que acudiera al lugar donde los tenían encerrados a todos, sin permitirles salir.
Al percatarse de la llegada del hijo de la señora, los guardias de seguridad, que portaban armas de fuego de grueso calibre, junto con los meseros arremetieron en su contra, hasta dejarlo tirado dentro del mismo establecimiento, pero para esos momentos ya habían solicitado la presencia de la policía, así como de los grupos de auxilio y de rescate para apoyar a las víctimas de la golpiza, aunque para ello ya habían pasado más de dos horas.
Fue así como, inicialmente, el joven fue llevado de urgencia a la Cruz Roja para ser valorado de sus lesiones, pero debido a la gravedad de estas, alrededor de las 4 de la madrugada del pasado martes fue llevado al hospital, donde hasta el momento permanece internado y recibiendo atención médica, aunque su estado de salud es delicado.












