Una madre y su pareja vivieron momentos de angustia al acudir al hospital Manzur de Tuxtla Gutiérrez, por lo que dieron a conocer su molestia y advirtieron que procederán legalmente.
A decir de Pablo Isaac “N”, tanto él como su esposa confiaron en el nosocomio para que ahí naciera su hija, por lo que acudieron con la finalidad de que a su esposa se le practicara una cesárea.
Por lo que el pasado 30 de junio acudieron al sitio, en donde de manera inicial tanto el médico especialista en ginecología como el de pediatría cumplieron correctamente con sus funciones.
Sin embargo, para su infortunio, un problema inició cuando los especialistas dejaron la responsabilidad en manos del personal del hospital.
“Mi bebé necesitaba casco de oxígeno y un catéter; cuando iban a empezar el proceso mi suegra preguntó si sabían lo que estaban haciendo porque los tres enfermeros se veían muy dudosos y respondieron que quien realizaba esos procedimientos estaba por llegar para hacer la colocación del catéter, la cual fue fatalmente realizada”.
Tras realizar el procedimiento, el propio personal acudió a verificar si lo había realizado de manera correcta.
La duda provocó que el padre se preocupara y observara a su pequeña hija, recién nacida.
“Me percaté que su brazo estaba muy hinchado y negro en comparación de su otro brazo y fue que llamé al servicio de enfermería, quienes tardaron 30 minutos en ir a inspeccionar a mi hija; cuando quitaron el vendaje nos dimos cuenta de que estaba completamente negra su mano izquierda con el riesgo de crear una gangrena, la pérdida de su brazo izquierdo o incluso de su vida, el mismo día de su nacimiento”.
A lo anterior, el denunciante dijo que se suma un servicio de mala calidad en cuanto a las atenciones y el protocolo que el hospital debe cumplir.
“Nunca bañaron a la bebé y no retiraron las gasas que habían colocado en sus mejillas e intentaron esconder también el hematoma que habían causado en la mano izquierda de mi hija con una venda y nos dijeron que ese parche y esa venda teníamos que quitársela nosotros en casa, cuando ese proceso tiene que ser llevado a cabo al momento de la alta médica del bebé.
“Le dieron alta médica a mi esposa a la 1:00 de la tarde y después de pedir tres veces el servicio de curación y vendaje en la herida de la cesárea de mi esposa fue que realizaron el proceso hasta las 4:00 de la tarde, el cual realizaron rápido, mal hecho y molestos porque nos estábamos quejando de lo que estaba pasando con mi hija y nos pudimos ir del hospital hasta las 7:00 de la noche; a esa misma hora decidieron retirar el catéter de la mano de mi esposa, llevando a cabo el procedimiento en área de recepción del hospital y no en la habitación como marca el protocolo”, narró.











