Señalan conflicto entre comunicador y particulares

Señalan conflicto entre comunicador y particulares

Argenis “N” denunció amenazas de muerte por parte de sus vecinos en la colonia Terán; en réplica inmediata, Carmela “N” desmintió la declaración y reveló violencia física por parte del periodista en contra de su hija.

“Me ha señalado diciendo que siempre le pongo dedo”, destacó el denunciante, quien expuso que ha recibido insultos en su contra, incluso amenazas de muerte, bajo el argumento de que la dueña del restaurante Alfredo, “tiene gente apoderada y armada bajo su mando”, y esto se ha vuelto cotidiano.

“Si el día de mañana aparezco muerto o si algo me llega a pasar, responsabilizo a Carmela, a su hija Judith y a toda su familia porque siempre han amenazado a mi persona”, dio a conocer el supuesto corresponsal nacional, destacando que acudiría a las autoridades a realizar una denuncia.

Además señaló que el establecimiento funciona con irregularidad en sus papeles y aprovechó para dar lectura a una nota de la Fiscalía General del Estado de Chiapas, la cual detalla un cateo en el local donde encontraron drogas.

“A mí, que soy de la tercera edad, me ha pegado, me ha dicho cochinada y media, y a mi hija que ayer fue a comprar cena la golpeó”, arremetió la señora Carmela, de 62 años de edad, mientras mostraba los moretones en la cara y costillas de su hija.

Otra versión

Inmediatamente Judith dio los pormenores y dijo que ayer “venía caminando, cuando él me dio el ‘topón’ y se fue directo al golpe, y me empezó a dar de puños y patadas, dejándome tirada en el piso”.

Carmela arremetió diciendo que “no voy a negar que tengo mi ‘cantinita’, y a mí los de la Fiscalía me dijeron que un reportero, mi vecino, me había mandado a hacer el cateo. Pero cuando a él le hicieron lo mismo, yo me metí a defenderlo a pesar de que a él sí le encontraron droga; a mí no me han encontrado nada, pero ya me han caído dos veces”.

Por último, las mujeres destacaron que no querían llegar a temas legales, sin embargo, al escalar a agresiones físicas acudirán a las autoridades correspondientes; “si ya me pegó, no sabemos qué otra cosa puede pasar”, dijo Judith, quien de igual forma responsabilizó de su futura integridad al reportero.

La mayoría de la violencia contra las mujeres está tipificada como delito, y en lo que se refiere a lesiones -si no pone en riesgo la vida y tarda en sanar menos de 15 días- se impondrá una pena de uno a tres meses de prisión o sanción pecuniaria de 10 a 30 días de salario mínimo.