Elías Chambor Yuk, lacandón y presidente de la Cooperativa Jaguar Ojo Anudado de la Selva Lacandona, mencionó que actualmente dentro de la Biósfera de los Montes Azules, que se encuentra dentro de dicha selva, no existe deforestación, sin embargo, fuera de la reserva se comienza a presenciar la tala de árboles, esto debido a la falta de programas de capacitación que propicien la producción sustentable dentro de algunas comunidades que habitan la región.
“Si el Gobierno federal o del estado no lleva una capacitación de cómo crear y producir quesos, hablando de un ejemplo, situación que generaría ganancias y empleos, pero si no lo hacen no habrá producciones de ningún tipo entonces las personas se verán obligadas a talar para cosechar”, subrayó Chambor Yuk.
A su parecer, la situación de muchas familias que viven dentro de esta selva se está volviendo muy difícil, por la falta de proyectos gubernamentales que apoyen las sustentabilidad de las diferentes comunidades quienes se encargan de resguardar la vida de la lacandona.
Actualmente, dentro de La Selva Lacandona se encuentra seis subcomunidades, Lacanjá Chansayab, Nahá, Metzabok, Ojo de Agua Chankin, Frontera Corozal y Nueva Palestina, algunas de ellas tienen aproximadamente 20 mil habitantes, como la última mencionada.
“He platicado con algunos hijos de comuneros de Nueva Palestina y me han dicho que quieren trabajar sobre proyectos, ya que tienen hectáreas donde se ha devastado parte de la selva y quieren reforestarla, pero no hay programas al respecto”, enfatizó Elías Chambor.
También mencionó sentirse sorprendido que algunas Organizaciones No Gubernamentales (ONGs), han declarado enviar recursos y apoyos a la Selva Lacandona y a los lacandones, situación que es falsa, dijo.
“Muchas personas comienzan preguntarse ‘y a dónde se van esos recursos entonces’, ‘quién los recibe’, sin embargo, yo no he recibido nada, ni otros lacandones, quiero pensar que esto sucede por falta de comunicación o que esas ONGs ponen el nombre de la selva para recibir grandes recursos”, agregó el presidente de Jaguar Ojo Anudado.
Ante todo esto, comentó que como lacandones no esperan recibir dinero, sino capacitaciones dirigidas a todos los habitantes de la selva de cómo trabajar con programas rurales de sustentabilidad.












