Norberto González, habitante del fraccionamiento Las Rosas, señaló que hace unas semanas el Centro de desarrollo de capacidades creativas "El Rastro" fue utilizado para un evento comercial en el que se subieron carros dentro de las instalaciones.
Ante este uso inadecuado del espacio, él junto a otros vecinos le preguntaron sobre el evento al policía del recinto, quien se extrañó de que estuvieran subiendo carros y dijo no saber nada al respecto.
Frente al desconocimiento del elemento, Norberto decidió comunicarse por teléfono con el actual director del recinto, Raúl Pedrero, quien, de nuevo, indicó que tampoco tenía conocimiento de lo sucedido y procedió a solicitar el nombre del ciudadano.
Respuesta
Norberto cuenta que, con un enojo evidente, el funcionario le dijo: "A mí me vale madres. Pero soy el director de este espacio y puedo hacer todo lo que yo quiera en este lugar".
El denunciante señala que este tipo de respuestas deben ser inaceptables de parte de un funcionario a cargo de un espacio cultural. Frente al palacio municipal, Norberto González hizo la petición a la presidenta municipal, Fabiola Ricci, que tome cartas en el asunto y, de ser necesario, hacer cambios.
"Hay que cuidar ese espacio que está hecho para la ciudadanía y que es más cultural" agregó el ciudadano. "Es bueno que se siga promoviendo, pero que se le dé un buen uso, sabiendo que no costó mil pesos, sino 29 millones".
Hasta el momento, dijo, ni el director de El Rastro ni otra autoridad se han acercado para entablar un diálogo y otorgar una disculpa por el trato inadecuado.












