Señalan presunto desvío de recursos

Señalan presunto desvío de recursos

Desde 2009 las Unidades de Manejo, Aprovechamiento y Conservación de Vida Silvestre (Umas) han sido manejadas en Chiapas por una camarilla de funcionarios públicos y técnicos de la delegación de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), quienes presuntamente se han aliado para desviar y sacar provecho personal de los más de 200 millones de pesos que se han aplicado en el programa de subsidio Umas, denunciaron propietarios defraudados y técnicos.

Los denunciantes señalaron directamente la participación de Patricia Gordillo Toledo, quien trabaja en la Delegación de la Semarnat en Chiapas, como una de las supuestas principales beneficiarias de este desvío millonario. 

Indicaron que muchos propietarios rurales beneficiarios de las Umas, hicieron una manifestación y tomaron las oficinas de la Delegación de la Semarnat, pidiendo el despido de esta servidora pública. 

Los beneficiarios patentizaron precisamente el desvío y mal manejo del recurso de las Umas y que solo se apoyaba a los proyectos que estaban asesorados por los presuntos técnicos asociados a la señora Patricia Gordillo Toledo y con los cuales acordaba un porcentaje de entre 30 y 50 por ciento de comisión para poder asignarle el recurso.

Además, entre la señora Gordillo y sus técnicos, acordaban que solo compraban con proveedores previamente designados, con los cuales tendrían pactados sobreprecios de hasta 400 por ciento, para quedarse con la mayor parte del recurso. 

“Se calcula que todo eso les ha dejado casi 150 millones de pesos”, detallaron los inconformes provenientes de Comitán, La Trinitaria, San Fernando, Villaflores, Berriozábal, Cintalapa, Maravilla Tenejapa, entre otros.

De esta manera se quedaban con el subsidio que otorga la Semarnat para apoyar a los productores rurales tanto en la comisión que exigían a los productores, como con el porcentaje de sobreprecio de los productos y materiales que se debían comprar y hasta con los animales que se adquirían. 

Denunciaron que lo hacían de común acuerdo con los que vendían los materiales, como por ejemplo la malla para cercar las instalaciones para los venados.

La señora Gordillo, supuestamente, ha protegido a otros funcionarios de la Semarnat que han incurrido en delitos ambientales como el tráfico ilícito de orquídeas, venados, iguanas, entre otros.