Estudiantes de Ingeniería Mecánica del Instituto Tecnológico de Tuxtla Gutiérrez llevaron a cabo la presentación de 30 proyectos cuyo propósito es el de generar soluciones a los problemas cotidianos que se encuentran en la entidad o que sean de interés para la población.
Durante la exposición de los prototipos didácticos, la cual se llevó al interior de la sala de usos múltiples, se observó a 60 alumnos mostrando sus argumentos ante un jurado calificador.
Proyectos
Dentro de las actividades resaltaron algunos proyectos, como el que tiene que ver con la Implementación de sensores de velocidad en carreteras para la prevención de accidentes automovilísticos.
José Eduardo Hernández Chacón, representante del trabajo, explicó que esta idea funciona por medio de sensores ultrasónicos -que miden la velocidad de los carros- y que genera una onda electromagnética para enviar la señal de advertencia para los automovilistas.
El proyecto, agregó, trabaja con la velocidad del sonido y, con base en los segundos que tarda en regresar la onda del ultrasonido, se puede establecer a qué velocidad viene la unidad.
El sensor programado, añadió, tendrá la posibilidad de emitir señales a los conductores para que conozcan en qué rango se están moviendo y, a partir de las señales de los focos en verde, rojo o amarillo, entiendan que deben disminuir la forma en que se desplazan por las carreteras, para prevenir accidentes.
Hernández Chacón, quien trabajó con Limberg García Urbina y Fidel Bautista Indili en la elaboración del proyecto, aclaró que esta tecnología ya se aplica en diversas partes del país, sin embargo, la innovación es que el sensor es autónomo y le agregaron sensores piezoeléctricos, es decir, un material que genera una energía eléctrica con base en energía mecánica.
Esta modalidad funciona para generar energía eléctrica que se conduce a través de los cables, para alimentar las luces que pueden iluminar toda la carretera.
La estrategia funciona como una alerta pero no reduce de manera directa la velocidad en los vehículos, toda vez que no se interviene en la unidad.
Consideró que las adecuaciones que han hecho funcionarían, perfectamente, sobre los libramientos (vías rápidas) que se tienen en Tuxtla Gutiérrez, donde se han presentado una serie de choques entre las unidades.
Los accidentes, consideró el alumno, ocurren por distracciones personales, pero también no hay herramientas suficientes que alerten del peligro sobre la velocidad que llevan en los carros. La parte de alerta del sensor se daría cada 10 o 15 metros.
Todo el trabajo requirió un esfuerzo de tres meses; la maqueta elaborada se compone de material reciclado, cartones, alambres, papel, cartulina, placas, sensores, leds, pantallas y la computadora para analizar los datos.
José Manuel Rasgado Bezares, jefe del Departamento de Metal Mecánica del Instituto Tecnológico de Tuxtla Gutiérrez, explicó que la actividad hace referencia a la culminación del semestre, donde fueron plasmadas una serie de ideas que buscan resolver una necesidad entre los habitantes.
Añadió que en la institución de educación superior manejan dos líneas de investigación enfocados a proyectos de diseño mecánicos y el área térmica. Los estudiantes que participaron recibieron un reconocimiento.












