Las afectaciones registradas en los últimos meses por una sequía prolongada en lugares como Lagunas de Montebello, Lagunas Metzabok y otras cuencas han impedido la realización de actividades de turismo de naturaleza.
Al respecto, el presidente de la Alianza de Empresas de Turismo de Naturaleza, Pablo César Albores León, comentó que esto llevará a atrasar más de un mes y medio la temporada de expediciones, que anteriormente era de diciembre a mayo.
Refirió que las cuencas hidrológicas todavía no están en el nivel correcto; si bien la situación no es crítica, se tiene que cuidar la seguridad de los visitantes.
Un problema que ha traído el bajo nivel de algunos cauces es que grupos de turistas sin utilizar guías ni equipo necesario se internen en lugares como el río La Venta, cuya temporada es precisamente de enero a mayo, y donde incluso hace pocos días un grupo de extranjeros tuvo que ser rescatado.
Respecto al impacto de la sequía, enfatizó que hay que tomar en cuenta que fue resultado de un fenómeno natural y que los cauces recuperarán sus niveles óptimos, por lo que es importante que los pobladores no generen información falsa que pueda desalentar a los turistas a visitar estos lugares.
Manifestó que las instancias de gobierno están trabajando de acuerdo a los medios con los que cuentan, ya que recordó que este gobierno ha implementado medidas de austeridad.
“No podría decir que están actuando como en otros años, pero hay la línea. Hay menos gente, se han quitado algunos puestos, incluso hay riesgo de que desaparezca la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio); son detalles que van afectar porque hace investigaciones importantes”, declaró.
Ante este panorama han diversificado los productos turísticos, enfocándose en promover los atractivos que se encuentran alrededor de Tuxtla Gutiérrez y que son afines a su segmento.
Bajo el contexto de que la capital y sus alrededores tiene el menor índice de bloqueos, salvo el tramo hacia Villahermosa por la caseta de Malpasito y que fue recuperado por las autoridades recientemente.
Señaló de ejemplo la iglesia de Quechula, ubicada en el cauce del río Grijalva, entre Berriozábal, Tecpatán y Ocozocoautla, como una opción interesante para un atractivo que puede ayudar a generar ocupación hotelera en la capital.
Como este hay otros destinos que están buscando mejorar para no perder afluencia turística, mientras se retoma la temporada en otros sitios más alejados.












