Sequía provoca impacto negativo en cafetales

La prolongada sequía y el intenso calor provocan un impacto muy negativo en los cafetales del Soconusco, los que de no llover en los próximos días podrían tener una afectación del 50 por ciento en la producción, sin embargo si esto no ocurre y no hay lluvias pronto el impacto será mucho mayor con riesgo de una pérdida total, señaló en entrevista el productor de café y presidente de la Asociación de silvicultores del Soconusco, Pablo Tomassini Camposeco.

Señaló que los productores tienen dos problemas serios, el primero que empieza a ser añejo ya de 3 o cuatro años que es la roya y el segundo, la intensa sequía, ya que desde noviembre dejó de llover contrario a lo que ocurría en años anteriores y solo en enero hubieron dos pequeños aguaceros los que en su momento hicieron que hubieran tres buenas floraciones en las plantas.

Los daños son graves en toda la parte media del Soconusco quizás en Unión Juárez y Cacahoatán ha llovido un poco pero no en Tapachula, Tuxtla Chico, Huixtla y Tuzantán donde las plantaciones prácticamente se están secando y de no llover pronto la afectación sería de un 50 por ciento y de allí en adelante hasta perderse en su totalidad.

Tomassini Camposeco dijo que el café, como la mayoría de las plantas que producen frutos necesitan un estrés de calor pero este año llegó a su máximo las buenas floraciones y el grano que se generó se perdieron, hay una nueva floración que se está poniendo “güera”, la que no va a polinizar.

Consideró que el daño es irreversible en las plantaciones, quizás en las plantas de café robusta podría haber algunas flores si llueve y hacer que las perdidas fueran menos graves.

Nada o poco se puede hacer señaló el entrevistado, “lo que pedimos al gobierno y en particular al Instituto Chiapaneco del café y a la Sagarpa es que se vayan preparando, considero que por causas naturales la situación va a ser muy crítica, hoy ni los cafés robusta que son los que rescataban la producción de café sufren las consecuencias de la roya y de la sequía”, dijo.

“Los programas emergentes para la sequía serán necesarios y que las autoridades volteen un poco hacia este sector para atender la grave situación que nos espera, en la visita a una plantación joven con promedio de cinco años los daños son graves y serán mucho mayor en la mayoría de los cafetales de la zona que tienen en promedio entre 15 y 20 años”, finalizó Tomassini Camposeco.